Crimen

Indignación por la condena de 27 años al asesino de Maialen en Vitoria: "Le han salido gratis las muertes violentas de los dos fetos, le han hecho precio pack"

La jueza entiende que la muerte violenta de los dos fetos fue la consecuencia del asesinato de Maialen. Redacción Euskadi
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Vitoria-GasteizJaime Roca, juzgado por matar a cuchilladas a su pareja Maialen Mazón, hace tres años en Vitoria, ha sido condenado a 27 años de cárcel. Una pena muy alejada de los 45 años que pedían las cuatro acusaciones particulares, durante le juicio que se ha celebrado este mes de mayo en la Audiencia Provincial de Álava. La Asociación Clara Campoamor estudia un posible recurso, aunque su prioridad es evitar un nuevo juicio y la revictimización de la familia, “para ellos ha sido una tortura” y “un esfuerzo agónico” volver a revivir todo lo que ocurrió aquel 27 de mayo de 2023.

La abogada Cecilia Piris de esta asociación, que ha representado la acusación popular en este juicio, analiza la sentencia de la magistrada Elena Cabero y los puntos en los que se ha producido esa fuga de años, que ha reducido la condena por uno de los crímenes que más ha impactado en los últimos años a la capital alavesa.

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Así, "la pena es tan baja" porque no penaliza por separado el asesinato de Maialen , los dos abortos y el abandono de la menor; “el fallo considera el asesinato de Maialen y los dos abortos como un único hecho”, en contra del criterio de esta acusación, “él sabe cuando acuchilla 13 veces a su mujer, que la mata a ella y a los dos fetos, es inevitable y por tanto hay voluntad directa de conseguirlo”, explica la letrada.

Abandono particularmente cruel

En este sentido, de haberse penado por separado el asesinato de Maialen y los dos abortos, “como mínimo le habrían caído 12 años más”, seis por cada uno de los abortos con agravante de parentesco (entre 6 y 8 años, cada uno). La abogada de la asociación Clara Campoamor, lo resume en un escalofriante: “Le han salido gratis, le han hecho precio pack”.

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Por otro lado, Piris considera “no justificable” que le impongan la pena mínima, de dos años, por abandonar a su propia hija en el escenario del crimen, “no la dejó en cualquier lugar, sino junto al cadáver ensangrentado de su madre durante horas”, un acto que califica de “particularmente cruel”. Además, durante el juicio, la Unidad Forense de Valoración Integral concluyó que ese abandono le ha provocado un “trauma severo” y que “con seguridad” le afectará en su vida nivel psicológico o emocional: “Sufre ansiedad por separación, dificultad para vincular”, secuelas que se agravan porque en el momento en que su madre fue asesinada en la misma habitación en la que estaba ella, “la pequeña aún no podía expresarse mediante el habla”. Con todo ello, “nosotros habíamos pedido la pena máxima, 4 años”.

En cuanto a la decisión del jurado popular, “compuesto por gente bastante joven”, de rechazar el agravante de género basándose en que el quipo de instrucción de la Ertzaintza hablaba de “relación tóxica y manipulación mutua”, lo considera Piris un “fracaso social” que evidencia que “hay que seguir educando y sensibilizando a la sociedad en materia de violencia de género”. En este sentido lamenta la valoración del equipo instructor, “tal vez para lavar su imagen por haber reducido el nivel de riesgo que sufría Maialen Mazón”, aunque Cecilia Piris aclara que esa actitud no ha sido generalizada entre los policías que han participado en la investigación, “aquellos agentes que analizaron, por ejemplo, los móviles, advirtieron una situación clara de control” del condenado respecto a su víctima.

La abogada de la familia de Maialen, Virginia Urtaran, sí recurrirá al Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV), mientras que la Asociación Clara Campoamor sigue estudiando la resolución y valorando si la recurre.