Gorka lleva 139 días hospitalizado por una meningitis que le ha arrebatado sus piernas y un brazo: "Quiere ver a sus amigos y, sobre todo, comer en casa"
Gorka ha sobrevivido a 85 días en la UCI, entre la vida y la muerte, y lleva 139 días hospitalizado
Ola de solidaridad con Gorka al que una meningitis le arrebató las dos piernas y un brazo: más de 360.000 euros recaudados
PamplonaQuienes conocen bien a Gorka le describen como un chaval super deportista, “que no para quieto”, muy amigo de sus amigos y, como buen navarro, “un poco cabezón”. Ahora, además, la vida le ha obligado a mostrar una faceta nueva: “es un luchador”, capaz de esquivar la muerte y de trabajar sin descanso en su recuperación en el Hospital madrileño de La Paz: “ Aun estando agotado en las sesiones de rehabilitación siempre pide hacer una más”, señala su prima Leticia. El día a día de Carla, amputada de brazos y piernas por una bacteria: "No hay ni una sola cosa que haga igual que antes".
Gorka Goñi Mendiburu ha sobrevivido a una meningitis fulminante tras 85 días en la UCI, ha padecido “dolores terribles” y, tras la sepsis meningocócica, ha sufrido la amputación de sus dos piernas y del brazo izquierdo. Sometido a curas constantes, “aún le quedan algunas pendientes”, pero ya sueña con poder regresar pronto a su pueblo Elbete, en Baztan (Navarra). Tras 139 días hospitalizado, Gorka "echa muchísimo de menos a sus amigos” y “tiene ganas de volver a comer en casa”.
Durante su estancia en Madrid, su padre y su madre no se han separado de su lado, mientras que el hermano pequeño de Gorka ha ido siguiendo su evolución, desde casa de unos familiares a cuatro horas de la capital, y “ha dejado todo, hasta el fútbol” por estar, los fines de semana, junto a su hermano, “es su prioridad”.
Volver a montar en bici
A sus 17 años, Gorka se recupera del brutal zarpazo de la sepsis meningocócica que físicamente le ha dejado marcado con injertos de piel y sin tres de sus cuatro extremidades y que emocionalmente le ha expuesto a un carrusel de emociones y altibajos: “Hay veces que es él quien nos anima a los demás y otras está muy bajito”, admite Leticia que no deja de repetir lo “duro” que está siendo todo. Pese a lo cual, Gorka tira para adelante, incansable en las sesiones de rehabilitación y dispuesto a, porqué no, poder volver a montar en bici, algún día.
Aunque, como el caso de Gorka, hay “muchos más casos de los que pensamos”, lo cierto es que su historia ha trascendido y llegado a la gente “de una forma que no nos podíamos ni imaginar”, confiesa su prima, “ha sido increíble”. La ola de solidaridad se ha traducido en más de 4.300 donativos y casi 368.000 euros, recaudados hasta la fecha, en la campaña puesta en marcha por la asociación ‘Gurekin Zaude Elkartea’ en la plataforma GoFundMe. “Todo es para Gorka, para adquirir las prótesis que va a necesitar en esta nueva etpa de su vida, para la adaptación de su hogar y para la ayuda psicológica que en estos casos, no cubre la Seguridad Social”.
La familia de este estudiante de grado medio en Electromecánica del Automóvil se muestra enormemente agradecida ante la respuesta ciudadana pero también a la labor de los profesionales del Centro de Salud de Elizondo que fueron los primeros en atender a Gorka aquel fatídico 3 enero, cuando por la noche empezó a encontrarse mal, le salieron manchas en las piernas y nada le conseguía bajar la fiebre. Allí le administraron un antibiótico y ante la gravedad, optaron por llamar a un helicóptero para que lo trasladara al Hospital Universitario de Navarra, en Pamplona. “Sin ellos no habría sobrevivido”, recuerda Leticia.