La tortilla de patata, cada vez más cara como protagonista de la Semana Grande de Bilbao: hasta 70 euros

Algunos participantes optan por aceite de oliva de calidad o huevos camperos, lo que incrementa todavía más el coste final
Los huevos son un 8% más caros que hace un año, mientras que las patatas han subido un 14% entre julio y agosto
BilbaoLa tortilla de patata vuelve a ser protagonista en Aste Nagusia, pero este año lo hace con un ingrediente añadido a la receta: el aumento de los precios. Preparar una tortilla de patata en casa cuesta actualmente 6,72 euros de media, frente a los 3,42 euros que suponía en 2019. El incremento se acerca así al 95%, prácticamente el doble en siete años. Si además se añade cebolla, el coste asciende hasta aproximadamente 7,52 euros.
La subida se percibe especialmente en algunos de los productos básicos de esta elaboración. Los huevos son el ingrediente que más se ha encarecido, con un aumento acumulado de hasta el 50% en los últimos años debido a la evolución de los costes de producción. El aceite de oliva, aunque ha descendido ligeramente respecto a los máximos alcanzados anteriormente, mantiene también un incremento superior al 38% a medio plazo.
A estos productos se suma la evolución reciente del precio de la patata. Según los datos publicado por la Asociación de Consumidores y Usuarios en Acción de Euskadi, los huevos son un 8% más caros que hace un año, mientras que las patatas han subido un 14% entre julio y agosto. Un contexto que se hace visible incluso en una receta aparentemente sencilla y económica.
En Bilbao, precisamente, estos ingredientes se han convertido este martes en los protagonistas del tradicional concurso de tortilla de patata de Aste Nagusia, celebrado en el Arenal. Allí, entre sartenes, patatas, huevos, aceite y sal, los participantes han puesto a prueba sus propias recetas en una jornada que, más allá de la competición, sirve también para reunirse con amigos y disfrutar de las fiestas.
Patata, huevo y mucha imaginación
Las bases del certamen gastronómico establecen los ingredientes imprescindibles de la tortilla: patata, sal y aceite. A partir de ahí, cada participante puede decidir cómo elaborar su receta. El huevo, la cebolla y las harinas vegetales son opcionales y la decoración también queda abierta a la creatividad.
En la práctica, las preferencias son muy variadas. Algunos participantes apuestan por productos procedentes de sus propias huertas, especialmente las patatas y los huevos, mientras otros recurren a productos de primera calidad para intentar marcar diferencias ante el jurado. La calidad de la materia prima, el punto de cocción y la paciencia son algunos de los factores que cada cocinero considera fundamentales para conseguir una buena tortilla.
Y aunque se trata de un concurso, para muchos de los participantes el resultado final no es lo más importante. Algunos acuden por primera vez, mientras que otros llevan años participando en esta cita gastronómica de Aste Nagusia. En todos los casos, la jornada funciona también como una excusa para compartir tiempo con amigos y disfrutar del ambiente festivo.
El coste, además, puede variar mucho en función del número de personas que participan y de los productos elegidos. Algunos grupos aseguran que el gasto se reparte entre muchos, por lo que el desembolso individual no resulta tan elevado. Sin embargo, cuando se traslada una compra similar al ámbito doméstico, el incremento de los precios se hace más evidente.
Uno de los participantes calcula que, en su caso, el gasto ha alcanzado los 70 euros, aunque se trata de una elaboración compartida entre muchas personas. La percepción entre los concursantes es clara: los huevos, el aceite y las patatas pesan cada vez más en la cesta de la compra.
El aceite utilizado también importa. Para una receta en la que este ingrediente tiene un papel fundamental, algunos participantes optan por aceite de oliva de calidad, lo que incrementa todavía más el coste final. Lo mismo ocurre con quienes prefieren huevos camperos o productos seleccionados.
La cantidad de huevos necesaria también puede marcar la diferencia. Una tortilla de gran tamaño puede requerir una docena de huevos, una cantidad que, con los precios actuales, representa ya un desembolso considerable antes siquiera de añadir las patatas, el aceite y el resto de ingredientes.
Una tradición gastronómica que continúa durante toda Aste Nagusia
El concurso de tortilla forma parte de una programación gastronómica que se extiende durante toda la Semana Grande bilbaína. El calendario de Bilboko Konpartsak reserva cada jornada a una elaboración diferente y convierte el Arenal en uno de los puntos de encuentro para quienes quieren disfrutar de la cocina popular durante las fiestas.
Tras la tortilla de patata, el miércoles 26 de agosto será el turno de los chipirones en su tinta. El jueves 27 llegará el sukalki, mientras que el viernes 28 se celebrará el concurso de bacalao al pil-pil. El sábado 29 será el turno del marmitako y el domingo 30 se cerrará el programa gastronómico con el concurso de rabo guisado.
Las normas mantienen, además, el carácter artesanal de estas competiciones. Las elaboraciones deben prepararse cara al público y dentro del recinto festivo, de manera que no se permite acudir con el plato cocinado previamente. Las bases también establecen un mínimo general de tres raciones para los platos presentados, con la excepción específica de la tortilla de patata.
Así, el certamen mantiene una filosofía basada en la cocina hecha en el momento y en la participación de aficionados, cuadrillas y comparsas. La competición es solo una parte de una jornada que tiene en la convivencia uno de sus principales atractivos.
Los participantes lo resumen a su manera: patata, huevos, aceite, sal, paciencia y cariño. Algunos añaden cebolla; otros la prefieren sin ella. Hay quien utiliza productos de su huerta y quien apuesta por huevos camperos y aceite de calidad. Las recetas cambian, pero el objetivo es parecido: conseguir una tortilla que guste y compartirla con los demás.
