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El significado real de que salga humo blanco, azul o negro del tubo de escape, según los expertos

Tubo de escape coche
Tubo de escape de un coche. Pixabay
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Que un coche moderno emita humo visible por el tubo de escape era, hasta hace no tanto, algo tan cotidiano como el rugido del arranque en frío, pero ya no lo es tanto. Los sistemas actuales de gestión electrónica del motor, sondas lambda, catalizadores, filtros de partículas y válvulas EGR han convertido la combustión en un proceso que, si opera con normalidad, debería resultar prácticamente invisible al ojo del conductor. 

En la actualidad, un motor que funciona bien no debería producir humo visible. Cualquier bocanada persistente y coloreada es, por tanto, un mensaje del motor. Un mensaje que, según sea blanco, azul o negro, apunta a averías radicalmente distintas, y a facturas del taller que son muy diferentes entre sí.

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¿Qué significa cuando sale humo blanco?

El humo blanco es el color que requiere de una mayor matización, ya que puede ser inocuo o catastrófico según su densidad y su persistencia. En una mañana fría de invierno, con el coche recién arrancado tras dormir a la intemperie, una pequeña emisión blanquecina no es más que condensación. Al quemarse el hidrocarburo se genera vapor de agua y, al apagar el propulsor, el frío del ambiente condensa ese vapor haciendo que queden restos de agua en el tubo de escape. Al ganar temperatura, ese agua se evapora y aparece en forma de humo. Suele desaparecer tras unos pocos kilómetros de rodaje.

El problema surge cuando esa emisión blanca es densa, constante y desprende un olor dulzón inconfundible. Significa que ha entrado refrigerante a la cámara de combustión, y puede deberse a dos motivos. Que la junta de la culata esté reventada o bien por una grieta en la culata o en el bloque motor. La reparación asciende a una cifra que conviene interiorizar, ya que en ambos casos ronda los 2.000 euros solo en piezas, sin incluir la mano de obra. 

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Es decir, que si el humo blanco denso persiste tras varios kilómetros, se percibe olor dulzón y el motor tiende a sobrecalentarse, lo recomendable es parar y avisar a la grúa; seguir circulando puede convertir una avería cara de reparar en una avería terminal.

Humo negro saliendo del tubo de escape

¿Qué significa cuando sale humo azul?

Si el humo tira a azulado y va acompañado de un olor característico a aceite quemado, la conclusión es taxativa. Esta situación es indicativa de que el motor está quemando pequeñas cantidades de aceite en lugar de combustible. El catálogo de causas de esta situación es amplio y jerarquizado por gravedad. Puede ser por: 

  • Una junta de culata en mal estado, si el humo aparece siempre
  • Un turbocompresor desgastado, si humo aparece al acelerar fuerte y al ralentí 
  • Un motor gastado por kilometraje, cuando el humo es continuo 
  • Que los retenes de las guías de válvulas envejecidos, cuando hay humo al soltar el acelerador 

En diésel, además, se da un fenómeno especialmente peligroso cuando el motor empieza a tragar aceite, utilizándolo como combustible, un cuadro conocido como retroalimentación y que puede destrozar la mecánica en cuestión de minutos.

Si la avería está en el turbo por holgura de sus cojinetes, puede suponer entre 1.000 euros o 3.000 euros de reparación, y que en motores atmosféricos, sin turbo, la factura del mecánico suele dispararse porque exige abrir el motor por la culata.

Humo azul del tubo de escape

¿Qué significa cuando sale humo negro?

El humo negro traduce la relación aire-combustible más elemental de la mecánica: hay demasiado carburante y no se está quemando de forma completa. Los sospechosos habituales son varios: desde un filtro de aire obstruido hasta inyectores desregulados, una válvula EGR sucia, un regulador de presión de combustible defectuoso, una sonda lambda averiada o incluso el caudalímetro dando lecturas erróneas. 

Tampoco es raro que si sale humo negro por el tubo de escape, el fallo esté en un componente electrónico, por ejemplo, la sonda lambda, las bujías o en la unidad de control del motor. Aunque el coche siga funcionando aparentemente bien, este humo que sale del escape lo más probable es que provoque que no pases la ITV. También va a disparar el consumo y vas a perder eficiencia mecánica".

Los especialistas coinciden en tres máximas:

  1. La densidad importa tanto o más que el color. Una emisión ligera y pasajera al arranque en frío es normal. Una emisión densa, constante y con olor peculiar no lo es nunca. 
  2. El olor complementa el diagnóstico. Si es dulzón, indica refrigerante; si es aceitoso, indica aceite; si es acre, indica combustible sin quemar. 
  3. No conviene aplazar la visita al taller. En general, si ves humo blanco, azul, gris o negro que sale del tubo de escape de tu coche, vaya o no acompañado de otro síntoma más grave, haz una visita a tu taller de confianza. Identificarán la causa y así evitarás que el problema (y la factura) vaya a más.