Salud

Los centros de salud vascos atienden ya los abortos farmacológicos que antes derivaban a clínicas privadas

Una matrona atiende a una paciente en un centro de salud de Euskadi
Osakidetza, actualmente, financia más del 90 por ciento de los procesos, pero derivaba la mayoría de los abortos a clínicas privadas. Irekia
  • Osakidetza asume las interrupciones farmacológicas de mujeres embarazadas de menos de diez semanas

  • El programa se probará tres meses en algunos ambulatorios y se extenderá después a toda la red pública vasca

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Vitoria-GasteizLa Sanidad Pública Vasca se adelanta a la ministra de Sanidad, Mónica García, que, a comienzos de esta misma semana, anunciaba que su departamento iba a impulsar "todos los cambios necesarios" para introducir el aborto farmacológico en la cartera de servicios de Atención Primaria para que las mujeres puedan acceder a este método en su centro de salud. Pues bien, desde este 1 de octubre, Osakidetza ya asume los abortos farmacológicos, de menos de diez semanas de gestación, en algunos de sus ambulatorios. La idea es que de forma progresiva se extienda este servicio desde las cinco comarcas sanitarias, en las que ha empezado a realizarse, a todos los hospitales públicos y centros de salud vascos.

Osakidetza comienza de esta manera a cubrir con recursos propios la cobertura del derecho al aborto de las mujeres. En la actualidad, más del 94 por ciento de las alrededor de 4.000 interrupciones voluntarias del embarazo realizadas al año a mujeres residentes en Euskadi son financiadas por el sistema sanitario público vasco.

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Sin embargo, la mayoría de los abortos se derivaban a las clínicas privadas, ya que en Osakidetza solo se practicaban, hasta ahora, abortos por motivos sanitarios a partir de la semana 15 de gestación, y cuando el embarazo pone en riesgo la vida de la madre o el feto presenta anomalías incompatibles con la vida o patologías graves incurables.

Casi la mitad, mediante tratamiento farmacológico

Los datos demuestran que hoy, cerca de la mitad de los abortos se realizan mediante tratamiento farmacológico y que la mayoría de las interrupciones tienen lugar en etapas tempranas de la gestación, cuando este método constituye una alternativa clínica consolidada.

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Salud pretende en este nuevo modelo consolidar el papel de la matrona de Atención Primaria, ella será "la puerta de entrada" de las solicitantes a todo el proceso. Así, las mujeres que decidan solicitar una interrupción voluntaria del embarazo tendrán que dirigirse a su centro de salud y solicitar una cita prioritaria con su matrona, quien ofrecerá información personalizada sobre las distintas opciones disponibles, los procedimientos, las garantías legales y los recursos asistenciales existentes. Posteriormente, y en función de factores como las semanas de gestación, la situación clínica y la propia elección de la mujer, se activará el circuito asistencial más adecuado. En el nuevo protocolo se refuerzan la confidencialidad, la intimidad, la seguridad clínica y el respeto absoluto a la autonomía de decisión de cada mujer respecto de la interrupción de su embarazo.

En 2024, según los datos del Registro Vasco de Interrupciones Voluntarias del Embarazo, más del 60 por ciento de las mujeres que solicitaron una interrupción voluntaria del embarazo no utilizaban ningún método anticonceptivo y, aproximadamente, un tercio de los procedimientos correspondieron a interrupciones de repetición. Con estos datos en la mano, Osakidetza no se limitará al procedimiento clínico sino que apuesta por reforzar la educación sexual y el acceso a medidas anticonceptivas adaptadas a las necesidades de cada mujer.

De momento, Osakidetza probará durante tres meses el funcionamiento de este nuevo  programa piloto para interrupciones farmacológicas con mujeres embarazadas de menos de diez semanas. La idea es extenderlo después al resto de centros y hospitales de la red pública vasca y de forma gradual ir incorporando todos los abortos, también los quirúrgicos, dentro de la propia red asistencial pública vasca.