El huerto terapéutico del hospital Álvaro Cunqueiro da su primera cosecha: 20 kilos de habas de invierno para el comedor de las Misioneras del Silencio
El huerto está pensado para que lo usen pacientes, escolares y público en general
Ocupa más de 1.000 metros cuadrados y está ubicado delante de la cafetería del centro
VigoMás de 20 kilos de habas de invierno. Es la primera cosecha que ya ha salido del huerto del hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo, un espacio "terapéutico, educativo y solidario", instalado en los exteriores del centro hospitalario vigués.
Las instalaciones del nuevo huerto están ubicadas frente a la cafetería del hospital, en un espacio "cuidadosamente diseñado" para facilitar la participación activa de pacientes, personal hospitalario y usuarios externos, “con el objetivo de generar beneficios para la salud física, emocional y social de todos ellos”, tal y como ha explicado el conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, que lo ha visitado este martes.
Según ha subrayado, se trata de un proyecto destinado a fomentar el bienestar y el aprendizaje a través de un espacio de cultivo responsable y solidario, donde además también se realizarán cursos y actividades para escolares y para personas desempleadas.
La primera cosecha para el comedor de las misioneras del Silencio
Este martes, fueron un grupo de alumnos del colegio vigués Eleven School, quienes entregaban de manera simbólica la primera cosecha a las Misioneras del Silencio: más de 20 kilos de habas de invierno que utilizarán en sus cocinas, donde atienden cada día a personas en situación de vulnerabilidad, repartiendo más de 150 menús diarios.
El huerto tiene una superficie de unos mil metros cuadrados, y se espera pueda dar hasta los 70 kilos de verduras por semana. La siguiente cosecha será de fresas que “ya están casi a punto” y también los tirabeques, como ha explicado Guillermo Rodríguez, de A Milpa do Salnés, la empresa de agricultura biointensiva que se encarga del asesoramiento técnico para desarrollar el proyecto.
El espacio cuenta con 14 bancales de cultivo adaptados a distintos usuarios, también para personas con movilidad reducida, y un invernadero que produce alimentos todo el año y que sirve para resguardarse en los días de mal tiempo.
El conselleiro de Sanidade ha explicado también en su visita que este nuevo espacio “se pone al servicio de los usuarios de las diferentes asociaciones de pacientes”, que podrán hacer uso de esta huerta, cuyas instalaciones se aprovecharán, asimismo, para ofrecer formación básica en agricultura a personas desempleadas. Y también las puertas están abiertas a los centros de enseñanza.
Se trata, como han explicado desde el departamento de sanidad, de un espacio “cuidadosamente diseñado para facilitar la participación activa de pacientes, personal hospitalario y usuarios externos”, un proyecto “más allá de lo ecológico”, sostenible en el tiempo y autosuficiente, con el objetivo de generar beneficios en salud física, emocional y social, reduciendo el estrés y favoreciendo el vínculo con la naturaleza en un entorno clínico.
La iniciativa se enmarca dentro de la Estrategia de Economía Circular del Sergas, que busca que el sector sanitario actúe como eje vertebrador de una transformación cultural basada en la sostenibilidad.
Entre los objetivos de la Estrategia del Sergas está reducir en más de 46.500 las toneladas anuales de emisiones de CO2 hasta el 2030. Un plan del que parten proyectos como el del ecopastoreo, que emplea 14 cabras como rozadoras naturales, o la instalación de puntos de recarga de bicicletas eléctricas.