Suiza pedirá a Italia 108.000 euros por los gastos médicos de tres niños en el incendio del Constellation en Crans-Montana: "No pagaremos"

El cantón de Valais dice que no puede hacerse cargo de los gastos y los seguros piden su dinero.
El embajador italiano en Berna, Gian Lorenzo Cornado se muestra indignado y dice que "no pagaremos" mientras las familias reciben facturas.
El incendio del local 'Le Constellation' de la estación de esquí de Crans-Montana, en Suiza, en la pasada Nochevieja provocó la muerte de 43 personas y 115 heridos. La tragedia sobrecogió a tanto a Italia, de la que eran parte de las víctimas, como a Suiza, pero ahora se abre paso una nueva polémica... por dinero.
Entre las víctimas del incendio se encontraban jóvenes de entre 15 y 30 años de distintas nacionalidades, ya que el lugar era un centro turísitico para pasar las vacaciones de Navidad. Entre ellas se encontraban no solo italianos sino también franceses y australianos, que fueron trasladadas a diferentes hospitales suizos e italianos.
El Corriere destapa ahora que la compañía suiza de seguros de salud solicitará a Italia el reembolso de 108.000 euros por los gastos médicos incurridos por el hospital de Sion durante la breve hospitalización de tres niños italianos. El asunto ha causado una profunda consternación e indignación en Italia.
El embajador italiano en Berna, Gian Lorenzo Cornado, y el presidente del cantón de Valais, Mathias Reynard, se han reunido a tal efecto y las palabras del primero son suficientemente esclarecedoras al respecto: "Nuestro país ha sido responsable de la atención de dos ciudadanos suizos en el Hospital Niguarda de Milán durante semanas, y el Departamento de Protección Civil del Valle de Aosta participó en las labores de rescate con su propio helicóptero en las primeras horas de la tragedia: existe un principio de reciprocidad que debe respetarse".
Las familias de las víctimas han recibido las facturas
El caso ha indignado también a muchas familias que tras vivir un drama en sus propias carnes han empezado a recibir facturas desorbitadas del hospital de Sion. Facturas como la de 75.000 euros por quince horas de estancia en cuidados intensivos que ha recibido la familia de Manfredi Marcucci, un joven de 16 años que resultó gravemente herido en el incendio. Un caso similar ha sufrido la familia de Eleonora Palmiera, de 29 años, a la que le piden decenas de miles de francos. El documento indicaba que se trataba simplemente de una comunicación informativa y que no era necesario abonar la tasa.
Pero ahora, el cantón de Valais dice que no puede hacerse cargo de los gastos y los seguros piden su dinero. Italia ya ha dejado claro que no pagará.
Una tragedia que pudo haberse evitado
La tragedia ha dejado una amarga huella en la zona y las responsabilidades aún están por dirimirse. Pero lo que ya parece claro es que se podría haber evitado. Dos chicas con una bengala en una botella de champagne habrían provocado el origen del incendio. El fuego se originó a partir de las chispas de bengalas adheridas a botellas, que encendieron la espuma insonorizante que cubría el techo, la cual, a su vez, provocó la propagación casi inmediata de las llamas por el local.
Fue una combustión mortal y rápida, ayudada por el estado y los materiales del techo donde se formaron un cúmulo de gases haciendo que la temperatura en el local aumentara y calentara mesas, cortinas, sillas, los paneles de insonorización, liberaran gases inflamables y se produjera una ignición súbita en la que el fuego explotó y llenó el espacio. "Una bomba térmica con temperaturas que superan los 1200 grados y que es más probable que se dé en sitios cerrados y con escasa ventilación".
La investigación analiza, entre otros aspectos, por qué el bar no fue sometido a inspecciones de seguridad desde 2019, cuando estas revisiones, según las normativas locales, deberían ser anuales. Otras dudas que rodean la tragedia, una de las peores en la historia reciente de Suiza, giran en torno a los materiales del local, el incendio se propagó rápidamente por la espuma insonorizante que cubría el techo, el pésimo sistema de evacuación o la presencia de menores en el local durante la fiesta que culminó en tragedia.
Nueve personas están siendo investigadas penalmente por el caso. Entre ellas se encuentran los propietarios franceses del bar, los esposos Jacques y Jessica Moretti, que se enfrentan a cargos de homicidio por negligencia, lesiones corporales por negligencia e incendio provocado por negligencia.
