La polémica terraza junto a la capilla de la Virxe do Carme de As Pontes sigue funcionando: "Peligra la novena y la procesión del Carmen"

Casi dos meses después de las primeras denuncias, la polémica terraza sigue funcionando
Polémica en As Pontes, A Coruña, por una terraza instalada en el atrio de la capilla de la Virxe do Carme: “Esto rompe el sentido común”
As PontesHa pasado más de un mes desde que saltara la polémica, y la terraza instalada en el lateral de la capilla de la Virxe do Carme, en As Pontes sigue instalada y funcionando, con sus mesas, sillas y sombrillas, ante la desesperación del párroco, Juan Pablo Alonso Rolle.
El sacerdote, ante la negativa del empresario a retirarla, presentó finalmente una demanda civil, pero los días pasan, la terraza sigue funcionando, y el párroco advierte que de seguir en su sitio la terraza, “se pone en peligro la novena y la procesión del Carmen”, que se celebran cada año a mediados de julio, y que tienen, como recuerda, más de tres siglos de antigüedad.
El párroco insiste en que debería ser el Concello quien sancionara al negocio por instalar el mobiliario sin autorización, cuando además, desde el gobierno municipal han reconocido que no hay licencia para esta instalación, como ha recordado Alonso Rolle. Pero el sacerdote lamenta la lentitud de los trámites.
Según han confirmado desde el Concello, el expediente ha sido trasladado a Patrimonio, desde donde se ha solicitado un informe técnico y jurídico que será enviado en los próximos días.

Desde su instalación, Alonso Rolle ha denunciado lo que ha definido como un “atentado al sentido común”, ya que la terraza está pegada a un monumento histórico, de 1735. Alonso Rolle recuerda que siempre se ha respetado el entorno de la capilla, “que es el santuario de devoción a la virgen del Carmen más importante de todo el noroeste de Galicia”. En el entorno, cuenta el responsable parroquial, siempre se han celebrado procesiones, novenas y en algunas ocasiones de manera puntual, se ponen puestos del mercado ambulante, o “algunas mesas durante los días de las fiestas”, pero nunca tapando de esta manera la fachada. Por eso, no esperaban esta “ocupación” permanente del espacio, ni tampoco tener que recurrir a los tribunales para frenarla, como finalmente ha sucedido.
Pero las administraciones se mueven despacio y el párroco teme que llegue la celebración del Carmen y la terraza siga instalada, pegada a la pared de la iglesia, y recurre a la comparación, recordando que, si alguien aparca en la plaza, le ponen una multa y se lo lleva la grúa, pero con la terraza, “nadie hace nada”, lamenta.
