Pastoriza, Mazaricos y Frades encabezan un ranking que refleja el peso del sector lácteo y cárnico en buena parte del rural gallego
Aunque el número de vacas desciende en Galicia, las explotaciones son cada vez más grandes y productivas
La imagen de vacas pastando en prados junto a pequeñas aldeas forma parte del paisaje habitual de Galicia desde hace décadas. Sin embargo, esa realidad adquiere ahora una nueva dimensión: 68 municipios gallegos cuentan actualmente con más vacas censadas que habitantes, una situación que refleja tanto el peso que sigue teniendo la ganadería como la pérdida progresiva de población en muchas zonas rurales.
Los datos más recientes muestran que uno de cada cinco ayuntamientos de Galicia presenta ya un censo vacuno superior al humano. Detrás de este fenómeno se encuentran dos tendencias que llevan años produciéndose de forma paralela: el crecimiento de las explotaciones ganaderas que permanecen activas y el continuo descenso de población provocado por el envejecimiento, la baja natalidad y la emigración hacia las ciudades.
Pastoriza y Mazaricos lideran el ranking gallego
Los municipios donde la diferencia entre vacas y habitantes resulta más llamativa son Pastoriza, en Lugo, y Mazaricos, en la provincia de A Coruña.
Pastoriza encabeza la clasificación con 15.204 reses frente a unos 2.800 vecinos, lo que supone casi seis vacas por cada habitante. Muy cerca aparece Mazaricos, considerado uno de los grandes motores del sector lácteo gallego, donde viven 13.864 cabezas de ganado y unas 3.700 personas, una proporción cercana a cuatro animales por vecino.
El tercer puesto corresponde a Frades, que también supera ampliamente la barrera de las cuatro reses por habitante gracias a un censo que ronda las 10.000 cabezas de ganado.
Entre los diez municipios con mayor diferencia entre población vacuna y humana también aparecen Rodeiro, Castro de Rei, Friol, Guntín, Pol, Paradela y Mesía, todos ellos con miles de animales más que vecinos.
El entorno de Santiago también destaca por su actividad ganadera
La provincia de A Coruña concentra buena parte de los municipios donde la ganadería continúa siendo uno de los principales motores económicos. Además de Mazaricos y Frades, destacan Trazo, Santa Comba, Arzúa, Tordoia, Santiso, Touro y Dumbría, donde el número de vacas también supera al de habitantes.
En el caso de Trazo, por ejemplo, las explotaciones suman más de 7.000 reses, mientras que la población apenas supera los 3.000 vecinos. Santa Comba, por su parte, figura entre los municipios con mayor censo vacuno de toda Galicia, con más de 10.700 animales.
No ocurre lo mismo en otros concellos próximos a Santiago como Ordes, Negreira, Val do Dubra, A Baña, Rois o Boqueixón. Aunque cuentan con una importante actividad ganadera, el crecimiento residencial vinculado a la cercanía de la capital gallega hace que la población siga siendo superior al número de reses.
Lugo concentra más de la mitad de los municipios del listado
La distribución por provincias deja clara la importancia de Lugo en el sector ganadero gallego. De los 68 municipios donde hay más vacas que personas, 38 pertenecen a la provincia lucense, especialmente en comarcas como A Terra Chá, A Ulloa o A Montaña.
La provincia de A Coruña aporta otros 20 municipios, mientras que Pontevedra cuenta con tres, todos ellos situados en la comarca del Deza: Rodeiro, Dozón y Agolada.
En Ourense aparecen siete concellos donde el ganado vacuno también supera a la población, aunque en este caso predominan las explotaciones dedicadas a la producción de carne.
Los municipios con más vacas y los que no tienen ninguna
Si el criterio es únicamente el número de cabezas de ganado, el ranking cambia ligeramente. Los seis municipios con mayor censo vacuno de Galicia son Pastoriza, Lalín, Mazaricos, Sarria, Castro de Rei y Santa Comba, todos ellos por encima de las 10.000 reses.
En el extremo opuesto aparecen algunos municipios donde prácticamente no existe actividad ganadera. De hecho, Barbadás, Toén, A Arnoia, Ribadavia, Larouco, Rubiá y A Illa de Arousa no tienen actualmente ninguna vaca censada, mientras que otros 24 ayuntamientos no alcanzan siquiera las diez reses.
Menos vacas, pero explotaciones más grandes
Aunque la presencia del ganado sigue siendo fundamental para la economía rural gallega, el número total de reses mantiene una tendencia descendente desde hace años. Galicia cerró 2025 con algo más de 511.000 vacas censadas, cerca de 9.000 menos que el año anterior. La reducción afecta a prácticamente todos los grandes municipios ganaderos y confirma un proceso iniciado hace más de dos décadas, cuando la comunidad superaba ampliamente las 750.000 cabezas.
Sin embargo, esta caída no implica una menor producción. El cierre progresivo de pequeñas explotaciones por falta de relevo generacional ha dado paso a granjas de mayor tamaño, más profesionalizadas y con una mayor capacidad productiva.
Galicia continúa siendo la principal comunidad productora de leche de España y una de las regiones con mayor peso del sector lácteo en Europa, además de mantener un papel destacado en la producción de carne de vacuno.

