El catedrático Jorge Mira, sobre cómo consigue traer a Santiago a los mejores científicos del mundo: “Tiro de contactos"
El director de ConCiencia lleva más de dos años trabajando para conseguir la visita de Anne L’Huillier, Premio Nobel de Física en 2023
El físico gallego explica que buena parte de sus contactos nacen de la propia red de investigadores de la USC y de las conexiones que mantienen a nivel internacional
Conseguir que un Premio Nobel haga las maletas rumbo a Santiago no es cuestión de enviar una invitación y esperar una respuesta. Detrás de cada visita hay meses, e incluso años, de contactos, agendas que encajar y una red de investigadores que sirve de puente. Jorge Mira, catedrático de Física de la USC y director del programa ConCiencia, tiene claro dónde empezar a buscar: “Siempre busco en el tejido investigador de la USC”.
La última científica en sumarse a esa lista ha sido Anne L’Huillier, Premio Nobel de Física en 2023. La física franco-sueca visita Santiago en el marco del programa impulsado por la USC y el Consorcio de Santiago y este 2 de octubre, a las 19.30 horas, ofrecerá además una conferencia abierta al público en el Auditorio Abanca, titulada El mundo de los átomos a escala de tiempo del attosegundo.
Pero la visita lleva mucho más tiempo preparándose. Mira, quien no conoce la palabra rendirse, comenzó a planteársela prácticamente desde que L’Huillier recibió el Nobel y los primeros contactos arrancaron en 2024. “Llevo más de dos años tras ella”, reconoce.
Una Nobel a la que es difícil encontrar hueco
La dificultad no está únicamente en despertar el interés de una figura científica de primer nivel; el principal problema, explica Mira, es encontrar un hueco en su agenda. Los premios Nobel reciben invitaciones constantemente y L’Huillier se encuentra, además, en una situación especialmente excepcional. Es una de las apenas cinco mujeres que han recibido el Nobel de Física en toda la historia del galardón, desde Marie Curie, “una mujer con un Nobel recibe más invitaciones que el resto, como es lógico”, señala el también divulgador científico.
De ahí que las conexiones dentro de la propia universidad resulten fundamentales. En el caso de L’Huillier, una de las personas que ayudó a establecer el vínculo fue Maite Flores, investigadora del área de Óptica, que había coincidido con la científica en congresos y mantiene relación con sociedades científicas españolas y europeas.
Es precisamente esa red de investigadores la que permite a Mira localizar posibles invitados y encontrar vías de contacto. Y el trabajo no termina cuando llega el sí. El objetivo de ConCiencia es que los científicos permanezcan varios días en Santiago, conozcan a investigadores, visiten laboratorios y tengan contacto directo con estudiantes. “Estás dando una clase en la facultad, estás con investigadores, vas a laboratorios…Es una especie de pequeña estadía", resume el catedrático.
Del laboratorio a la escala de una trillonésima de segundo
La visita de L’Huillier permitirá acercar al público uno de los trabajos que revolucionaron la capacidad de observar fenómenos extremadamente rápidos.
La física franco-sueca fue reconocida con el Nobel por sus investigaciones sobre los pulsos de luz extremadamente breves, en la escala de los attosegundos. Se trata de intervalos tan diminutos que permiten estudiar el comportamiento de los electrones y observar procesos que durante mucho tiempo resultaron imposibles de captar experimentalmente.
Mira lo explica con un ejemplo cotidiano: una cámara fotográfica. Cuando se intenta fotografiar algo que se mueve a gran velocidad, es necesario reducir al máximo el tiempo de exposición para evitar que la imagen aparezca borrosa. En este caso, la ciencia ha llevado esa idea hasta límites extraordinarios, y L’Huillier ha conseguido llegar a límites de obturación de una trillonésima de segundo: “Una animalada”, apunta Mira. Gracias a ello, añade, se puede “observar la materia a un nivel que nunca se había podido”, detalla.
Veinte años llenando Santiago de premios Nobel
La llegada de L’Huillier se suma a una trayectoria que comenzó hace dos décadas. El programa ConCiencia ha convertido Santiago en punto de encuentro para algunas de las figuras más importantes de la ciencia mundial.
Mira considera que una de sus particularidades está precisamente en el formato. Los invitados no acuden únicamente a pronunciar una conferencia y regresar a casa. Durante su estancia tienen contacto con la universidad y con el tejido investigador compostelano. Por eso, la planificación se hace con mucha antelación. Tanto que Mira ya trabaja en invitados para los próximos años.
Aunque no todas las gestiones llegan a buen puerto. Hay científicos que aceptaron inicialmente la invitación pero nunca encontraron una fecha disponible. Otros fallecieron antes de que la visita pudiera concretarse y algunos han llegado a rechazar directamente nuevas invitaciones debido a la cantidad de compromisos que acumulan.