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El chip que convierte a la temida avispa asiática en guía hasta su propio nido para poder eliminarlo: “Galicia es el lugar más crítico de Europa”

El chip de rastreo se coloca en la velutina permitiendo localizar el nido
El chip de rastreo se coloca en la velutina permitiendo localizar el nido. CEDIDA
  • Los apicultores gallegos alertan de una situación “sin precedente” y reclaman medidas urgentes ante el avance de la avispa asiática

  • La tecnología de radiotelemetría permite seguir el vuelo de un ejemplar marcado y localizar incluso nidos ocultos bajo tierra

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Los apicultores gallegos han lanzado un SOS ante el avance imparable de la velutina en la comunidad: “Estamos llegando al límite”, advierten siete asociaciones del sector, que han reclamado a las administraciones medidas urgentes para frenar una invasión que, aseguran, amenaza la supervivencia de miles de colmenas. En este escenario, una nueva tecnología permite convertir a la propia avispa en una especie de guía: se captura un ejemplar, se le coloca un diminuto transmisor y se sigue su vuelo hasta descubrir dónde está su nido.

El sistema de radiotelemetría basado en tecnología BLE (Bluetooth Low Energy) fue presentado el pasado domingo en Vilalba, en la escuela de A Pedragosa, en San Simón, siendo la primera demostración de esta herramienta en la provincia de Lugo.

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Al frente de esta demostración ha estado Abel Kavanagh, representante en España de la empresa holandesa Robor Nature, que vive en Fornelos de Montes (Pontevedra) y que lleva tiempo utilizando este sistema para localizar avisperos y ayudar a los apicultores de la zona, entre los que se encuentra su mujer: “Hay mucha demanda de esta tecnología”, explica. En su propio entorno, asegura haber localizado este año 70 nidos, 50 de ellos mediante radiotelemetría, y como dato para hacernos una idea de las dimensiones del problema, Abel aclara que se trata de una zona de “sólo dos kilómetros cuadrados”, detalla.

De una avispa marcada al nido

Kavanagh explica que el procedimiento comienza atrayendo a las velutinas con una mezcla que contiene azúcar, vino, cerveza y zumo de frutos rojos. Cuando una de ellas se posa, el técnico la marca y la captura para colocarle un pequeño transmisor. Antes de iniciar el seguimiento realiza varios vuelos de prueba para conocer mejor la trayectoria del ejemplar. Después, la avispa vuelve a volar y el receptor permite seguir sus desplazamientos.

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La clave está en que el insecto regresa al lugar donde se encuentra su colonia. De esta manera, en lugar de buscar directamente entre árboles, tejados, matorrales o incluso bajo tierra, el técnico sigue el recorrido de la propia velutina hasta que el insecto se adentra en su nido.

El equipo dispone de dos tipos de transmisores, de 160 y 110 miligramos. Los más pequeños están especialmente indicados para los nidos primarios. Los dispositivos son recuperables y el kit completo tiene un precio que oscila entre los 600 y los 2.400 euros, dependiendo de la configuración.

La antena del receptor puede alcanzar alrededor de un kilómetro en condiciones favorables. En Galicia, sin embargo, la orografía puede reducir el alcance a unos 600 o 700 metros, según explica Kavanagh, aunque suficientes para utilizar la tecnología con resultados exitosos.

El sistema resulta especialmente útil para localizar los avisperos que no están a la vista, según Abel, los llamados “invisibles”, son precisamente algunos de los más complicados de detectar: los que se encuentran bajo tierra. Una vez localizado el punto, la información permite dar aviso para que el nido sea retirado por los servicios correspondientes.

Abel Kavanagh sostiene un nido de avispa asiática o velutina

Una tecnología que llega en plena alerta del sector

La demostración de Vilalba llegó mientras las asociaciones de apicultores reclaman una respuesta urgente frente al avance de la velutina. Siete organizaciones —entre ellas la Agrupación Apícola de Galicia, Abellas Nais, Casa do Mel, Serra da Carba, Asociación Galega de Apicultura y la Asociación Provincial Lucense de Apicultores, junto al Sindicato Labrego Galego— han registrado un manifiesto conjunto ante la Xunta, el Gobierno central y la Fegamp.

El sector reclama investigación científica pública, compensaciones por las pérdidas y sobrecostes, refuerzo de la producción y el mercado local, una mesa permanente de la apicultura gallega y medidas específicas dentro de la Política Agraria Común (PAC). Los datos ayudan a dimensionar el sector: Galicia cuenta con unas 4.800 explotaciones apícolas y más de 221.300 colmenas censadas, según los datos de abril de 2025.

Los productores sitúan la velutina junto al cambio climático, la pérdida de biodiversidad, el aumento de los costes de producción, las importaciones de miel y la varroa entre los factores que están poniendo contra las cuerdas a la actividad.

En el caso concreto de la avispa asiática, reclaman más recursos para retirar los nidos, pruebas piloto de medidas preventivas, zonas de contención coordinadas y nuevas fórmulas para combatir la expansión de la especie.

“Galicia es el lugar más crítico de Europa”

Para Kavanagh, la situación que se vive en Galicia tiene una dimensión especialmente preocupante: “Galicia es el lugar más crítico de Europa”, sostiene. Y considera que el problema ya no afecta únicamente a los apicultores. “Se ha vuelto un problema de salud pública porque su picadura es muy peligrosa y puede causar la muerte”, señala, al tiempo que recuerda que la presencia de la velutina también afecta a otros sectores del medio rural.

Su experiencia en Fornelos de Montes le ha permitido comparar los resultados obtenidos con y sin esta herramienta: de los 70 nidos localizados este año, 50 fueron encontrados mediante radiotelemetría.

La tecnología no pretende sustituir otros sistemas de control, como el trampeo, sino añadir una herramienta para encontrar los nidos una vez que las avispas ya están activas. Kavanagh recomienda utilizarla especialmente entre primavera y otoño.

El representante de Robor Nature explica que la empresa lleva trabajando desde 1995 en proyectos relacionados con naturaleza y tecnología y que comenzó a desarrollar soluciones específicas para localizar velutinas a petición del Gobierno de Países Bajos en 2017. Desde entonces, el sistema se ha utilizado también en países como Suiza, Alemania, Bélgica, Francia, Irlanda, Inglaterra y Nueva Zelanda.

Ahora llega a Galicia en un momento en el que el sector apícola reclama precisamente más herramientas y recursos para hacer frente a la expansión de la especie.

“Los apicultores necesitan con urgencia limpiar de velutinas las zonas donde producen”, insiste Kavanagh. La idea es sencilla: si localizar un nido puede resultar casi imposible a simple vista, seguir a una de sus propias habitantes puede convertir la búsqueda en un camino mucho más directo.