Trasladan a una residencia a un hombre que llevaba cinco meses ingresado en un hospital de Pontevedra sin estar enfermo

El hombre se negaba a dejar el hospital y tuvieron que recurrir a la vía judicial. Europa Press
Compartir

Un hombre ha permanecido durante cinco meses en el hospital de Montecelo, en Pontevedra, sin estar enfermo debido a que no sabían a donde trasladarle y no se podía ir por su cuenta porque es una persona dependiente que necesita de cuidados.

El medio ‘La Voz de Galicia’, ha confirmado que este pasado martes, ha podido ser trasladado a una residencia tal y como habían acordado hace unos días la Consellería de Política Social. El hombre habría ingresado en el hospital en febrero de 2026 y hasta entonces estaba viviendo con su madre, de la que se tuvo que hacer cargo los Servicios Sociales.

PUEDE INTERESARTE

En abril los médicos consideraron que ya se había curado de la enfermedad por la que fue trasladado al hospital, dándole el alta médica, pero no hospitalaria ya que no tenía ningún domicilio al que ir y nadie que le cuidase y al tratarse de una persona dependiente no podía marcharse por su propia cuenta.

El hombre se negaba a ir a una residencia

Desde el hospital intentaron tramitar su traslado a una residencia, pero la normativa, según confirma el mismo medio, exige que para que una persona pueda acceder a una plaza en una residencia de manera inmediata, por la vía de la emergencia social, debe presentar un extracto bancario de los últimos meses. El hombre no podía ir al banco a solicitarlo porque estaba ingresado y las entidades no facilitan esos datos por seguridad.

PUEDE INTERESARTE

Así comenzaron a pasar los meses hasta que una de las trabajadoras sociales después de haber recurrido tanto a la Administración autonómica como a la Fiscalía, decidió hacerlo público en el mismo medio de comunicación mencionado anteriormente, tratando de denunciar la situación burocrática que estaba sufriendo el hombre y el hospital.

Entonces, en tan solo siete días encontraron una solución para este hombre. La Xunta se puso manos a la obra y el primer obstáculo con el que se encontraron fue que el hombre no quería ir a una residencia, sino que quería quedarse en el hospital donde se sentía cuidado y atendido. Dada su negativa, tuvieron que optar por la vía judicial para poder trasladarlo.