"Ya no llama nadie": el cómic que da visibilidad a los mayores que están solos

"Ya no llama nadie": el cómic que da visibilidad a los mayores que están solos
"Ya no llama nadie": el cómic que da visibilidad a los mayores que están solos. Informativos Telecinco
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Los datos son duros. La soledad afecta "con cierta frecuencia" al 58,3 por ciento de las personas mayores de 65 años que viven en sus domicilios, porcentaje que desciende al 46 por ciento en las que se encuentran institucionalizadas, informa La directora general de la Fundación IDIS, Marta Villanueva.

Cerca de siete de cada diez residentes consideran que vivir en estos centros ayuda en gran medida a reducir la sensación de soledad, destacando como principales beneficios la convivencia diaria y las actividades grupales. La realidad es que estar solo sigue estando estigmatizado. Sentirno, reconocerlo y detectarlo es vital para poner fin a problemas de salud.

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Un cómic que da visibilidad a la soledad de los mayores

Toda un vida para acabar siendo casi invisibles. Sin capas de superhéroe, con sus canas y sus arrugas, sus bastones y sus dolencias. Elizabeth y Ana los escogieron a ellos para protagonizar el cómic 'Ya no llama nadie'. "Hasta hace poco eran los cabezas de familia, los que nos lo enseñaban todo, y ahora parece que los hemos apartado de nuestras vidas", dice Elizabeth Casillas una de sus autoras.

Por las viñetas de "Ya no llama nadie" deambulan Mariola y Vicente su marido con un sentimiento de desamparo. No es lo normal, "los mayores no protagonizan historias porque tenemos miedo, porque nos vemos reflejados y estamos viendo que es un ocaso", dice Elizabeth Casillas. Son dos octogenarios que viven en un pueblo y el resto de la semana viven en un mundo con mucho silencio.

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"Ahora se premia la productividad, se supone que a esa edad ya no es el momento productivo", dice Ana Penyas, coautora del cómic. Esa soledad que Ana también encontró en sus abuelas que nunca perdieron las ganas de pintarse los labios. "Pone hincapié en la soledad de mi abuela Maruja y que creo que hoy atraviesan a muchas personas mayores que se criaron en un mundo que ya no existe", confiesa Ana.

Esa otra manera de vivir que bien conocen nuestros mayores. "¿Si tuvieras una abuela a la que le contaras la vida no serían diferentes las cosas?". Toda una verdad en una frase. Serían mejores.

Cerca de siete de cada diez residentes consideran que vivir en estos centros ayuda en gran medida a reducir la sensación de soledad, destacando como principales beneficios la convivencia diaria y las actividades grupales. La realidad es que estar solo sigue estando estigmatizado. Sentirno, reconocerlo y detectarlo es vital para poner fin a problemas de salud.