Juicio

Nueve años con jaquecas por una endodoncia: condenan a un dentista de Vigo a indemnizar a su paciente

La Audiencia de Pontevedra condena a un dentista por una endodoncia que dejó secuelas a una paciente. EUROPA PRESS
  • La paciente comenzó a sufrir dolores pocos días después de una endodoncia realizada en 2008, pero no descubrió el origen hasta 2017

  • Una fuga del material empleado para sellar la muela llegó al seno maxilar izquierdo y obligó a realizar una intervención quirúrgica

Compartir

Una mujer de Vigo será indemnizada con 18.345 euros por los daños derivados de una endodoncia realizada en 2008, después de que la Audiencia Provincial de Pontevedra apreciase responsabilidad del odontólogo que la atendió. La paciente pasó más de nueve años sufriendo dolores de cabeza que no remitían con los analgésicos que le recetaban, hasta que una prueba médica permitió localizar material utilizado en el tratamiento dental en una cavidad del lado izquierdo de la cara. La resolución condena al dentista y a su aseguradora a abonarle la compensación por los perjuicios ocasionados.

La sentencia fue dictada el 30 de septiembre de 2026 por la Sexta Sección de la Audiencia Provincial de Pontevedra, con sede en Vigo. Pero el caso se remonta a finales de 2008, cuando la mujer acudió a una clínica dental para recibir tratamiento. Durante una de las sesiones, el profesional le practicó una endodoncia en la pieza número 26, una muela de la parte superior de la dentadura. En este procedimiento se elimina el tejido nervioso del diente y se rellenan los conductos con un material específico para sellarlos.

PUEDE INTERESARTE

Tras la intervención, parte de ese material terminó desplazándose fuera de la zona tratada. La fuga acabó depositándose en el seno maxilar izquierdo, una cavidad situada en el interior del hueso de la mejilla. Sin embargo, la paciente no conoció el origen del problema hasta varios años después. Mientras tanto, comenzó a padecer dolores de cabeza persistentes que fueron aumentando de intensidad y que durante largo tiempo se trataron como jaquecas.

Nueve años de dolores sin conocer el origen

Las molestias aparecieron pocos días después de la intervención odontológica. La mujer acudió a su centro de salud y recibió tratamiento con ibuprofeno y otros analgésicos, pero los medicamentos no consiguieron acabar con los dolores. La sintomatología se prolongó durante más de nueve años, un periodo en el que no se había identificado que el origen del problema podía encontrarse en el tratamiento dental realizado en el año 2008.

PUEDE INTERESARTE

El hallazgo llegó en 2017, cuando la paciente sufrió un episodio de sinusitis y se sometió a pruebas médicas para estudiar su estado. Una exploración permitió detectar la presencia de material de oclusión procedente de la endodoncia en el seno maxilar izquierdo. Es decir, el producto empleado para sellar el interior de la muela había salido de la zona en la que debía permanecer y se encontraba en una cavidad de la cara.

La localización del material llevó a que la mujer fuese intervenida por el servicio de cirugía maxilofacial de la sanidad pública en 2018. Durante la operación se retiró el producto que había llegado al seno maxilar. La intervención consiguió poner fin al dolor crónico intenso que había sufrido durante años, aunque no permitió recuperar por completo su estado anterior.

La operación dejó secuelas en la sensibilidad de la mejilla y un perjuicio estético por la caída parcial del labio superior. De esta manera, aunque la retirada del material solucionó las molestias más intensas, la paciente continuó padeciendo consecuencias derivadas del problema.

La primera reclamación fue rechazada en 2024

La afectada decidió acudir a los tribunales para reclamar una indemnización por los daños que atribuía a la actuación del dentista. En su demanda solicitó 172.239 euros, una cantidad que consideraba correspondiente a los perjuicios sufridos durante el proceso y a las secuelas que le quedaron después de la cirugía.

La clínica se opuso a la reclamación. Entre sus argumentos figuraba que, en el momento en el que se realizó la endodoncia, no estaba generalizada la práctica de recabar un consentimiento informado por escrito para este tipo de tratamiento. También defendió que la intervención dental no tenía carácter invasivo.

El procedimiento llegó inicialmente al Juzgado de Primera Instancia número 1 de Vigo, que en 2024 desestimó la petición de la paciente. En aquella resolución, el juzgado consideró que no había quedado acreditado que la inflamación que motivó el problema estuviese relacionada con la endodoncia practicada años antes.

La mujer recurrió la decisión y el asunto llegó a la Audiencia Provincial de Pontevedra. La Sección Sexta ha revisado el caso y ha dado la razón a la perjudicada al apreciar la fuga del material empleado en el tratamiento dental y la responsabilidad del profesional. De este modo, la resolución modifica el resultado del primer procedimiento y reconoce el derecho de la paciente a recibir una compensación.

Una indemnización muy inferior a la solicitada

Pese a estimar la reclamación, la Audiencia no ha concedido los 172.239 euros que solicitaba la mujer. El tribunal considera que esa cantidad resulta «desproporcionada» y fija la indemnización en 18.345 euros, que deberán abonar el odontólogo y su compañía aseguradora.

La resolución reconoce así una compensación por los daños y perjuicios sufridos, después de un proceso que comenzó con una intervención dental en 2008 y que no permitió identificar el origen de las molestias hasta casi una década más tarde. La retirada quirúrgica del material en 2018 consiguió acabar con el dolor crónico más intenso, pero dejó secuelas que la paciente todavía arrastra.