La muerte del ‘streamer’ Sergio Jiménez mientras hacía un reto de consumo de droga en directo: “Se metió seis gramos en tres horas”

En el caso concreto de Sergio Jiménez, podrían existir responsabilidades penales para quienes le animaron a consumir
La muerte del 'streamer' Sergio Jiménez: las posibles consecuencias "penales" para los usuarios conectados en el directo
Un streamer español ha fallecido mientras retransmitía en directo un reto extremo de consumo de drogas, una práctica cada vez más extendida y peligrosa que ya había sido objeto de polémica meses atrás tras la muerte de un joven francés en circunstancias similares.
Este tipo de contenidos se basa en acciones degradantes y de alto riesgo realizadas a petición de un grupo cerrado de usuarios, que pagan por presenciar el espectáculo, la lógica es bastante cruel: cuanto mayor es el riesgo, mayor es la recompensa económica y la atención recibida.
El fallecido es Sergio Jiménez, quien comenzó a consumir drogas a cambio de dinero junto a su amigo Simón Pérez
Según su testimonio, Jiménez le dijo que había ingerido seis gramos en unas tres horas y que se había esnifado una raya de dos gramos, Pérez afirma, además, que habló posteriormente con el hermano del streamer.
En esa conversación, siempre según su relato, le contaron que la policía llegó al domicilio mientras aún se escuchaba la retransmisión abierta en el ordenador, en la que alguien preguntaba si el joven se había bebido una botella de whisky, un detalle que subraya la crudeza y la deshumanización de este tipo de emisiones.
El pasado verano, otro streamer francés murió por causas muy similares, lo que ya encendió las alarmas entre expertos y autoridades
Según los especialistas, muchas de las personas que participan en estos retos presentan trastornos suicidas o una grave vulnerabilidad psicológica. En algunos vídeos se escuchan frases como: “Si me muero, me muero como un héroe” o “si lo consigo, soy un Superman”, reflejo de una peligrosa normalización del riesgo.
Por su parte, quienes pagan por ver este tipo de contenidos suelen esconderse tras el anonimato, la pantalla actúa como una barrera emocional: el protagonista deja de ser una persona y pasa a ser un simple contenido.
En el caso concreto de Sergio Jiménez, podrían existir responsabilidades penales para quienes le animaron a consumir
Inducir a una persona a autolesionarse puede ser constitutivo de delito, con el agravante de que el streamer se encontraba en tratamiento psiquiátrico, un factor clave a la hora de valorar las posibles consecuencias legales.
