El ICE amplía el poder de sus agentes para arrestar a personas sin orden judicial
La orden ha partido del director interino del ICE, Todd M. Lyons, ampliando los motivos para detenciones sin orden judicial previa
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El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por su sigla en inglés) ha ampliado las facultades de sus agentes para detener a personas sin una orden judicial, según un memorando interno firmado por su director interino, Todd M. Lyons, y distribuido a todo el personal a finales de enero. El documento que permite realizar arrestos sin orden, lo que en la práctica rebaja el umbral necesario para detener a personas sospechosas de estar en el país sin autorización.
Según informa The New York Times, la ley federal ya contemplaba que los agentes podían detener sin orden judicial a personas que consideraran “probable que se fuguen” antes de que se obtuviera una orden administrativa. Sin embargo, durante años el ICE interpretó ese concepto como el riesgo de que una persona no cumpliera con sus obligaciones migratorias futuras, como presentarse a audiencias. El memorando de Lyons califica esa interpretación de “irracional” y “errónea”, y la sustituye por un criterio mucho más amplio: bastará con que el agente considere improbable que la persona permanezca en el lugar del encuentro mientras se tramita la orden.
Sospecha de "probabilidad de fuga"
Esta redefinición, que está en vigor desde su firma, permite a agentes de menor rango realizar detenciones inmediatas en redadas o encuentros fortuitos, sin necesidad de contar con una orden previa ni con la aprobación de un supervisor. El cambio coincide con la ofensiva migratoria impulsada por el presidente Donald Trump, que ha desplegado miles de agentes en ciudades de todo el país y ha alentado un aumento de las detenciones diarias como parte de su campaña de deportación masiva.
El memorando detalla factores que los agentes pueden considerar para justificar la “probabilidad de fuga”: desde si la persona obedece órdenes o intenta alejarse, hasta si tiene acceso a un vehículo, si porta documentos sospechosos o si proporciona información que el agente no pueda verificar. También se aplica a los llamados “extranjeros colaterales”, personas que no eran objetivo inicial de una operación pero que se encuentran en las inmediaciones.
Expertos y antiguos altos cargos del ICE consultados por The New York Times advierten de que la nueva definición es tan amplia que podría vaciar de contenido la exigencia de obtener una orden judicial.
El Departamento de Seguridad Nacional, por su parte, sostiene que no se trata de un cambio sustantivo, sino de un recordatorio para que los agentes documenten adecuadamente sus decisiones. Sin embargo, el nuevo criterio choca con un acuerdo judicial alcanzado en 2022 tras denuncias de elaboración de perfiles raciales y detenciones sin orden durante el primer mandato de Trump. Ese acuerdo establecía factores adicionales, como los vínculos comunitarios, que el memorando de Lyons omite al considerar que los agentes suelen disponer de información limitada en el momento del encuentro.
Cámaras corporales para todos los agentes federales en Minneapolis
Por su parte, la secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, ha anunciado este lunes que "todos los agentes de campo en Minneapolis" llevarán cámaras corporales, una medida reclamada por los demócratas en el Congreso y que se extenderá progresivamente al resto del país "a medida que haya fondos disponibles".
"Con efecto inmediato, estamos instalando cámaras corporales en todos los agentes de campo en Minneapolis", ha informado a través de redes sociales tras una conversación con el 'zar de las fronteras', Tom Homan; con el director interino del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), Todd Lyons, y con el comisario jefe de los servicios de Protección de Fronteras y Aduanas de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés), Rodney Scott.
Noem ha precisado asimismo que, "a medida que haya fondos disponibles, el programa de cámaras corporales se ampliará a nivel nacional", un proceso que prevé completar "rápidamente" y que será generalizado "para las fuerzas del orden del Departamento de Seguridad Nacional en todo el país", pese a que la ley federal no exige que los agentes del ICE y de CBP usen estos elementos.
El anuncio ha llegado tras la insistencia del Partido Demócrata, especialmente en el Senado, donde su líder, Chuck Schumer, lanzó la semana pasada tres exigencias --entre ellas, la de las cámaras corporales-- a cambio del apoyo demócrata a la ley de financiación de Seguridad Nacional, centro de un intenso debate en el Congreso que ha desembocado en un nuevo cierre gubernamental.
El bloqueo encadena su tercer día, si bien el líder de los republicanos en la Cámara de Representantes, Mike Johnson, prevé que termine este martes, cuando se complete en dicha cámara la votación de cinco leyes de financiación que otorgarán fondos a diversos programas federales hasta septiembre, a excepción de los de Seguridad Nacional.
En este caso, el texto --ya aprobado por el Senado-- facilita el presupuesto necesario para dos semanas de funcionamiento, un intervalo en el que el Congreso debatirá sus contenidos ante la controversia surgida por las redadas antimigratorias en Minnesota, que han dejado ya dos estadounidenses muertos a tiros a manos de agentes federales.