El riesgo de prohibir a los menores el acceso a redes sociales: "Se mudan a plataformas potencialmente más peligrosas"

El riesgo de los menores en el intento de acceder a las redes. Informativos Telecinco
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El pasado diciembre, muchos menores de 16 años australianos inundaron de lamentos las redes al ver que no iban a poder utilizarlas más. Un mes después, el gobierno anunciaba que se habían cerrado casi cinco millones de cuentas.

"En vez de con sus teléfonos, nuestros jóvenes están ahora montando en bici, leyendo libros o conversando cara a cara con sus amigos y sus familias", decía el primer ministro de Australia, Anthony Albanese tras el establecimiento de esta medida.

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Algunos de los afectados reconocen que han cambiado sus hábitos. Pero un tercio admite que utiliza trucos para seguir usando las redes sociales. "Muchos de esos chicos se están mudando a plataformas potencialmente más peligrosas y con menos supervisión"

En Francia la prohibición entrará en vigor el uno de septiembre, en este caso para los menores de 15 años. Se espera que el Senado apruebe, como ya ha hecho la Asamblea Nacional, la ley impulsada por el presidente Macron: "Las emociones de nuestros niños y adolescentes no están en venta y no van a ser manipulados. Ni por las plataformas estadounidenses ni por los algoritmos chinos".

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El peligro que ya han observado los expertos en algunos países

En este vídeo, la Unión Europea explica cómo busca soluciones globales para la verificación de edad en Internet. Países como Irlanda, Dinamarca y ,fuera de la Unión, el Reino Unido, estudian también prohibir el uso de las redes por los menores. Una iniciativa que, lejos de recibir críticas, está siendo muy apoyada por otros países.

El resultado positivo que está teniendo el cambio de hábitos en los más pequeños está sirviendo como ejemplo para muchos países para adquirir esta misma medida con el objetivo de crear una desintoxicación. Sin embargo, en los países donde ya se han implementado esas medidas también han observado que los jóvenes más curiosos tratan de acceder a otros sitios que pueden ser más peligrosos que las redes convencionales.