El fraude del Everest escala ya a los 25 millones de euros

Guías, rescatistas y personal hospitalario participaba de esta red criminal para estafar a las aseguradoras extranjeras
Se simulaban emergencias y se falsificaban facturas para hacer los cobros millonarios
Como en una cadena humana en la que todos los eslabones participan de la estafa. Desde los propios guías en el ascenso al Everest hasta los rescatadores en helicóptero para trasladar a los escaladores extranjeros a unos hospitales que, también, eran piedra angular del engaño millonario.
Las autoridades nepalíes investigan esta trama desde hace más de seis meses y ya han podido documentar, al menos, 317 rescates fraudulentos con un coste de más de 25 millones de euros en los últimos cuatro años.
¿En qué consiste la estafa?
De momento, hay 32 personas imputadas por delitos de crimen organizado de las que tan sólo nueve han podido ser detenidas. El resto se sospecha que podría haberse dado a la fuga tras descubrirse cómo simulaban las emergencias e inflaban las facturas a las aseguradoras extranjeras que dependían de unas agencias locales que, también, estaban en el entramado.
Los guías podían fingir el malestar de los escaladores con o sin su colaboración, hasta el punto de provocarles síntomas de mal de altura con la alteración de la comida o la bebida. Una vez en el helicóptero, se emitían cobros individuales para multiplicar el servicio aunque varios rescatados fuesen en el mismo vuelo.
En el hospital, se falsificaban informes médicos y firmas de otros facultativos que desconocían la red para lograr el alta fraudulenta. A algunos de esos montañistas extranjeros falsamente rescatados, incluso, se les ha podido grabar en bares con varios investigados durante su falso ingreso hospitalario.
Un golpe a la joya turística del Himalaya que ya tuvo una primera investigación en 2018 a raíz de un reportaje periodístico. Pero el cierre en falso de ese informe de 700 páginas, sin una depuración de las agencias implicadas ni grandes condenas, denuncian ahora funcionarios inmersos en la actual investigación, habría precipitado este alud que entierra el prestigio de quienes sí cumplen, casi el 90%, como buenos 'sherpas'.
