La confesión de Antonia, madre del joven asesinado en Denia en 1993, a una de sus hijas: "Lo matamos y lo enterramos en el corral"

Policía de Denia
La Policía Nacional analizará unos huesos encontrados para confirmar si corresponden al joven desaparecido. Policía Nacional
Compartir

La Policía Nacional investiga si unos huesos humanos hallados bajo el suelo de una vivienda en Denia, Alicante, corresponden a Juan Navarro, un joven de 27 años asesinado por sus padres en 1993. Más de 30 años después, su caso podría resolverse al confesar su madre el crimen.

"Esto no es justo. A mi tío lo mataron su madre y su padre hace 33 años y solo queremos recuperar su cuerpo, pero el sistema nos falla: el juez nos dice que saquemos los huesos por nuestra cuenta, que él no puede hacer nada porque el delito ha prescrito. ¡¿Pero cómo se puede quedar algo así impune?!", han contado los sobrinos a ‘Levante-EMV’.

PUEDE INTERESARTE

La impactante historia comenzó en agosto de 1993, cuando Juan, entonces de 27 años, murió a manos de sus padres durante una discusión familiar. Así lo ha confesado 30 años después una de las presuntas implicadas: Antonia. La septuagenaria, madre de la víctima, ha hablado con ‘Las Provincias’.

Ocultaron el cadáver de su propio hijo "en un agujero en la tierra"

Aunque ahora no admite su participación en los hechos, sí que da detalles de dónde ocultaron el cadáver desmembrado de su propio hijo “en un agujero en la tierra”. La familia estuvo conviviendo con el cuerpo guardando silencio de lo que ocurrió aquel verano de 1993.

PUEDE INTERESARTE

Más de tres décadas después y consciente de que el delito ya ha prescrito, la mujer se lo contó a una hija el pasado mes de enero para irse con la conciencia tranquila. “La Isabel dice que yo maté a mi hijo con mis propias manos, pero está mintiendo”, explica la anciana.

Según la versión que manifiestan los familiares, ella clavó un destornillador por detrás, mientras que el padre le golpeó con una piedra. Posteriormente descuartizaron el cadáver y lo enterraron en el corral de la vivienda. Agentes de la Policía Nacional acudieron el miércoles para hacerse cargo de unos huesos que habían sido encontrados en la casa tras levantar parte del suelo donde estaba ubicado el corral de la vivienda.

Un delito prescrito

Los restos, que podrían corresponderse con los de alguna extremidad del desaparecido, serán analizados para ver si se corresponden con los de Juan Navarro. La familia pide que el juzgado permita buscar el resto del cadáver, ya que se están encontrando con numerosos problemas tanto por parte de la actual propietaria, “nos pidió primero 9.000 euros para hacer la obra y ahora otros mil más”, relatan a ‘Las Provincias’.

El crimen de Juan Navarro se remonta al 15 de agosto de 1993, cuando fue asesinado por sus padres. No fue hasta siete años después, en el año 2000 cuando su madre denunció su desaparición. La mujer no aclara ahora los motivos por los que denunció tanto tiempo después y se muestra evasiva cuando el citado medio valenciano le pregunta por ello.

El padre falleció en octubre de 2012, sin llegar a confesar nunca lo que ocurrió. Ha sido ahora casi 33 años después del crimen cuando Antonia, ante las presiones de sus familiares, ha acabado admitiendo el crimen: “Lo matamos y lo enterramos”, le dijo a una de sus hijas.

Conseguimos sonsacarle la verdad con una mentira”, explica un sobrino a ‘Las Provincias’. Con la confesión de la madre, una hermana del fallecido también ha acabado confesando que ella estaba presente cuando lo mataron y que guardó silencio.