Un soldado israelí derriba a mazazos una estatua de Jesús en Líbano y provoca la ira de Netanyahu
Israel ha reconocido y condenado la aparente profanación, por parte de un soldado israelí, de una estatua de Jesús crucificado en el sur del Líbano.
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Israel ha reconocido y condenado la aparente profanación, por parte de un soldado israelí, de una estatua de Jesús crucificado en el sur del Líbano. La fotografía, que circuló ampliamente por las redes sociales el lunes, muestra a un soldado destrozando la cara del icono religioso con un mazo o con la parte roma de un hacha. Las autoridades israelíes han confirmado su autenticidad.
En una publicación en X compartida el lunes, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, condenó el acto "en los términos más enérgicos", y anunció que las autoridades militares estaban llevando a cabo una investigación criminal y que el infractor sería sometido a "duras medidas disciplinarias".
"Ayer, como la inmensa mayoría de los israelíes, me quedé atónito y entristecido al enterarme de que un soldado de las FDI dañó un icono religioso católico en el sur del Líbano", escribió. El primer ministro israelí añadió que Israel, "como Estado judío, aprecia los valores basados en la tolerancia y el respeto mutuo entre los seguidores de todas las religiones".
"Mientras los cristianos son masacrados en Siria y Líbano por musulmanes, la población cristiana en Israel prospera, a diferencia de otros lugares de Oriente Medio", declaró.
La fotografía en cuestión parece haber sido publicada por primera vez en redes sociales por Younis Tirawi, que se describe a sí mismo como periodista palestino. El incidente se produjo en Debel, un pueblo cristiano situado a unos seis kilómetros de la frontera libanesa con Israel.
La desfiguración también desencadenó un acalorado debate en X entre el Gobierno israelí y el viceprimer ministro polaco, Radosław Sikorski. Este elogió al ministro de Asuntos Exteriores de Israel, Gideon Sa'ar, por disculparse por la profanación de la estatua de Jesús, afirmando que "es bueno que el ministro Sa'ar se haya disculpado rápidamente".
Sin embargo, añadió que Israel debería aprender del incidente: "Los propios soldados de las FDI admiten haber cometido crímenes de guerra. No solo mataron a civiles palestinos, sino incluso a sus propios rehenes", en aparente referencia a la gran operación de Israel en Gaza, en la que murieron más de 70.000 palestinos y rehenes israelíes, como consecuencia de ataques aéreos y terrestres.
La ofensiva de dos años se produjo en respuesta a los ataques terroristas de Hamás del 7 de octubre de 2023. Sa'ar respondió acusando a Sikorski de difundir "declaraciones difamatorias" sobre las FDI.
Sa'ar había escrito inicialmente que "el daño causado a un símbolo religioso cristiano por un soldado de las FDI en el sur del Líbano es grave y vergonzoso", y pidió disculpas "por este incidente y a todos los cristianos cuyos sentimientos se hayan visto heridos".
En un mensaje posterior, rechazó los comentarios de Sikorski por considerarlos "graves, infundados y calumniosos contra las FDI (Ejército israelí)". "Las FDI son un ejército profesional y ético (...) No hay ejército serio de ninguna democracia occidental que no intente aprender de las FDI y de su experiencia".
El embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee, también condenó la profanación de la estatua de Jesús en el sur del Líbano, pidiendo "consecuencias rápidas, severas y públicas".
Se calcula que aproximadamente el 30% de la población libanesa es cristiana, siendo además el único país de Oriente Próximo en el que el poder está repartido entre la población musulmana (chií y suní) y la cristiana, en virtud de lo que se conoce como el Pacto Nacional.
Líbano alberga varias minorías cristianas, entre las que destacan los católicos maronitas, que antes eran mayoría en el país pero ahora son minoría; los griegos ortodoxos; los griegos católicos melquitas; y los armenios apostólicos. Al igual que otras comunidades religiosas libanesas, muchos cristianos se han visto atrapados entre dos fuegos durante la guerra de Israel contra el grupo militante chií Hezbolá.