El discurso premonitorio de una periodista de la Casa Blanca antes del tiroteo: "Habrá algunos disparos en la sala"
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, realizaba unas palabras premonitorias que se han vuelto virales en la Red
Cole Allen, el autor del tiroteo durante la Cena de Corresponsales en Washington: un "lobo solitario", profesor, de 31 años
La tradicional cena de corresponsales de la Casa Blanca, celebrada este sábado en Washington, terminó de forma inesperada tras un tiroteo en las inmediaciones que obligó a desalojar al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y a la primera dama. El incidente se produjo cuando el acto ya estaba en marcha en el hotel Washington Hilton, generando momentos de tensión entre los asistentes.
Horas antes, en declaraciones a la cadena Fox, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, tenía unas palabras premonitorias que se han vuelto virales en la Red. La periodista aseguró que el presidente ofrecería un discurso “divertido” y “entretenido”, en la línea habitual de este tipo de eventos. Durante esa intervención utilizó la expresión sobre que habría “algunos disparos en la sala”, en referencia al tono irónico del discurso, unas palabras que, tras lo ocurrido, han sido interpretadas por algunos como una coincidencia llamativa.
El ataque
El incidente comenzó poco después del comienzo del evento, a las 20.00 de la noche, hora local (sobre las 02.00 de la madrugada en la España peninsular y Baleares), cuando Allen se presentó en uno de los últimos controles de seguridad que daban paso al salón de actos del hotel; el mismo donde el entonces presidente Ronald Reagan salvó la vida de milagro en 1981 tras recibir varios disparos de John Hinckley Jr.
En el momento en que se le aproximaron los agentes, Allen abrió fuego y arrancó a correr para atravesar el perímetro de seguridad. Solo pudo avanzar unos metros antes de acabar placado por el Servicio Secreto. El disparo que efectuó fue el que hirió al agente hospitalizado. En redes sociales, la Policía de Washington D.C. confirmó que se habían encontrado dos armas de fuego y "múltiples cuchillos".
A los pocos segundos de que los disparos se escucharan en la sala de eventos del Hilton, el despliegue del Servicio Secreto comenzó a evacuar a Trump y a todos los miembros de su Gabinete presentes en el lugar, entre ellos al vicepresidente JD Vance, al secretario de Defensa, Pete Hegseth o a destacados asesores como Stephen Miller y su mujer, Katie, embarazada.
Acto seguido, el Servicio Secreto solicitó a los asistentes y a los periodistas en la sala que abandonaran el lugar, en medio de aplausos que acompañaron la salida.