La desesperación de una Cuba sin gota de combustible: "A las montañas de basura se pueden sumar cadáveres"

La gente se debe de mover en burro, comer frutos silvestres y, de ponerse gravemente enferma, morir irremediablemente.
"Vida y muerte" en los hospitales cubanos por la falta de suministro eléctrico por el embargo de Estados Unidos
En Cuba, la situación ha pasado de desesperada a trágica. El combustible del último petrolero ruso se ha terminado. En muchos barrios de La Habana no hay luz desde hace más de cuarenta horas. Cientos de habaneros han protagonizado caceroladas como ésta por todo el país.
"La situación es caótica, necesitamos descansar, tener una vida", dicen los cubanos, que alertan de "mayores y niños encamados, la poca comida que se puede conseguir se están poniendo mala en los refrigeradores".
Suena muy crudo, pero estamos hablando de que muy pronto en las calles de La Habana, junto a las montañas de basura, puedan empezar a aparecer montañas de cadáveres.
Cuba depende absolutamente del petróleo exterior. Su sistema eléctrico se mueve solo con fuel. Y el presidente Díaz Canel ha reconocido que no tiene noticias de que vayan a llegar nuevos petroleros rusos. La Habana, la capital, la zona que mejor se encuentra es dramática. En el interior de la isla no hay luz desde hace semanas o incluso meses.
La gente se debe de mover en burro, cazar, comer frutos silvestres y, de ponerse gravemente enferma, morir irremediablemente. Se vive en La Edad Media. Estados Unidos, que es el que ha bloqueado el petróleo que llegaba de Venezuela, ha mandado ayuda humanitaria a través de la Iglesia Católica.
