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EEUU y China acercan posturas tras el cierre del encuentro en Pekín entre sus presidentes: “El pedigüeño aquí era Donald Trump”

Las claves del encuentro entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo en China, Xi Jinping, en Pekín. Vídeo: Informativos Telecinco / Foto: Europa Press
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PekínDonald Trump pone cierre a su visita a China. El presidente estadounidense ha querido destacar los “fantásticosacuerdos comerciales y el acercamiento de posturas sobre Irán alcanzado con su homólogo Xi Jinping justo antes de embarcar en el Air Force One para emprender su regreso a Washington.

En su estancia en el gigante asiático, el envoltorio no ha podido ser más esplendido, con un Trump que ha llegado a pisar una plaza Tiananmén muy distinta a la de su última visita, hace nueve años. Hoy, China es mucho más poderosa y Trump ha tenido que mostrar su mejor sonrisa. Ni rastro de aquellas críticas a Xi Jinping en tiempos del covid ni de las amenazas arancelarias del año pasado. El tiempo le ha demostrado que no puede ganar este pulso.

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La visita de Donald Trump a China

China se ha preparado a fondo para este segundo mandato de Trump. Como explica Miguel Otero, investigador principal del Real Instituto Elcano, en declaraciones a Informativos Telecinco, Pekín “le ha plantado cara con las tierras raras y se ha enfrentado mejor que nadie a las embestidas de Trump”.

China controla el suministro mundial de tierras raras y su interrupción paralizaría sectores enteros de la economía estadounidense. Estados Unidos domina el diseño de los semiconductores más avanzados, pero gran parte de la producción se realiza en Taiwán, y China los necesita para su revolución tecnológica.

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Sobre Taiwán, Miguel Otero recuerda que “para China, Taiwán forma parte de China” y cree que Pekín ha intentado en el encuentro arrancar alguna concesión a Estados Unidos respecto a la isla: desde limitar la venta de armamento hasta modificar parte del lenguaje sobre el futuro de Taiwán.

Mientras, Trump asegura haber alcanzado “fantásticos” acuerdos comerciales en esa búsqueda de que China abra más su mercado. Quiere vender soja, aviones comerciales, energía y tecnología. “El pedigüeño aquí es Trump”, resume Otero, explicando que era el líder estadounidense el que necesitaba “sacar cosas de esta reunión”.

El presidente norteamericano llegaba además a Pekín después de haber atacado a Irán, viejo socio de China y principal comprador de su petróleo. Por eso, el posible desbloqueo del estrecho de Ormuz también ha estado entre las negociaciones en Pekín.

Donald Trump se felicita de los acuerdos alcanzados con Xi Jinping

"Ha sido una visita increíble. Creo que hay muchas cosas buenas derivadas de ella", ha sostenido Trump durante su comparecencia ante la prensa junto a Xi. "Hemos logrado algunos acuerdos comerciales fantásticos, maravillosos para ambos países", ha destacado, afirmando al mismo tiempo que "respeta mucho" a su homólogo chino.

"Hemos resuelto muchos problemas diferentes que otros no podrían haber resuelto. Tenemos una relación muy fuerte y hemos hecho algunas cosas maravillosas, creo", ha apostillado, asegurando que ambos tienen opiniones "similares" sobre Irán, incluida la necesidad de que el conflicto "termine".

A ese respecto, precisamente, ha dicho que ni Estados Unidos ni China quieren que Teherán "tenga armas nucleares" y que ambos países quieren que el estrecho de Ormuz "esté abierto", algo que Pekín ha reclamado en numerosas ocasiones.

Sobre ello, ha reconocido el papel del bloqueo estadounidense a la zona tras las restricciones iraníes a la navegación y ha abogado por un acuerdo para normalizar la situación: "Queremos que termine, porque es algo un poco loco", ha dicho, dando las gracias a Xi y a "todos sus representantes", a quienes ha descrito como "grandes personas", por los avances obtenidos durante sus tres días de visita.

"Es un honor estar aquí", ha resaltado el mandatario, quien se ha declarado "muy impresionado" con el gigante asiático.

Xi Jinping pide “profundizar la confianza” entre ambas naciones

Por su parte, el presidente chino ha hecho hincapié en que la visita de Trump es "histórica" y ha detallado que ambas partes han fijado una nueva visión para establecer unas relaciones estratégicas: "Hemos alcanzado entendimientos importantes sobre el mantenimiento de lazos económicos y comerciales estables, la expansión de la cooperación práctica en varios campos y la gestión adecuada de las preocupaciones mutuas", ha dicho.

Al respecto, también ha precisado que ambos han acordado reforzar la comunicación y la coordinación en asuntos regionales e internacionales y ha adelantado que espera que la visita ayude a "profundizar la confianza" y "mejorar los entendimientos mutuos".

"Esto demuestra una vez más que es una aspiración compartida de ambos pueblos y una expectativa de la gente de todo el mundo que China y Estados Unidos encuentren el camino correcto para llevarse bien y lograr una coexistencia pacífica y una cooperación mutuamente beneficiosa sobre la base del respeto mutuo", ha recalcado.

En ese sentido, ha finalizado: "Mientras Trump espera hacer que Estados Unidos vuelva a ser grande, yo estoy dedicado a guiar al pueblo chino hacia la revitalización nacional". Por eso, ha enfatizado en que "China y Estados Unidos deben aplicar los importantes entendimientos alcanzados, valorar el impulso positivo logrado con tanto esfuerzo, mantenerse en la dirección correcta, evitar perturbaciones y promover el desarrollo constante de las relaciones bilaterales".

Tras sus palabras, Trump se ha dirigido al aeropuerto, donde ha subido al Air Force One de cara a iniciar su viaje de regreso a Estados Unidos.