En la zona cero de La Guaira: "Estoy como dormida en medio de una pesadilla, no he despertado, no asimilo lo que viví"

En la zona cero de La Guaira: "Estoy como dormida en medio de una pesadilla, no he despertado, no asimilo lo que viví"
La vida en la zona cero de La Guaira. Imagen. Andrea Gómez/ Producción: Rafael Carballo
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Desolación, orfandad, y una naturalidad que sorprende para afrontar el dolor. Carteles con los rostros de los desaparecidos, maquinaria para intentar rescates in extremis y más periodistas, llevados a la zona cero por el Gobierno venezolano. Es la imagen de hundimiento de un país, de la zona cero de una tragedia momumental. La Guaira es un paisaje desolador.

Imposible encontrar un sitio sin daños o donde no se busquen cuerpos. El rescate de cadáveres es el día a día. La gente duerme en la calle, hoy más segura que cualquier edificio. Es no tener a dónde ir, pero ver el raso como la salvación. En él colocan sus enseres e intentan volver a la vida. "Estoy en shock, estoy como dormida en medio de una pesadilla, no he despertado todavía, no asimilo lo que viví".

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"Estoy aquí desde el día uno que tembló tratando de conseguir a mi hermano. No ha venido nadie de las redes sociales", se queja uno de los venezolanos de la zona, roto en un intento baldío hasta hoy de encontrar a su hermnao entre los escombros. Otro, sentado con su camiseta azul y su pantalón caqui, se muestra sereno, como tranquilo. En segundos se descubre por qué. "Estoy aqui descansado. Ya sacamos a nuestros familiares y estamos esperando para llevárnoslos y ahora a esperar a la legalidad". Cuando se le pregunta por los cuerpos responde sin aspavientos. "Mi hija y mis nietos". La calma después de la tormenta y la angustia.

"Esto es una descomposición social económica, en todos los índoles", dice una mujer antes el paisaje apocalíptico que le rodea, que ven en este desastre el momento en el que Venezuela ha tocado definitivamente fondo. Normal si es el ciudadano el que con sus manos y una pala debe encontrar a los suyos. "No tenemos ayuda de nadie, repiten y repiten".