Un adolescente sursudanés es encarcelado por pilotar una lancha con 165 migrantes en el Canal de la Mancha

Chan Mathok Atak, de 19 años, ha sido encarcelado por poner en riesgo numerosas vidas al pilotar una lancha neumática
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Chan Mathok Atak, un joven de 19 años procedente de Sudán del Sur, ha sido condenado a dos años y tres meses de prisión en Reino Unido por pilotar una lancha neumática con 165 migrantes a bordo durante una peligrosa travesía del Canal de la Mancha. El viaje se produjo el pasado 23 de julio y, en aquel momento, supuso el mayor número de personas transportadas en una sola embarcación de este tipo hacia territorio británico.
Atak se declaró culpable de poner en peligro vidas durante la travesía y fue sentenciado este viernes en el Tribunal de la Corona de Canterbury, informan fuentes como 'Daily Mail'. Entre los 165 ocupantes de la embarcación había 31 menores, el más joven de ellos de 14 años. La lancha permaneció en el mar durante casi 24 horas antes de ser interceptada por las autoridades británicas y remolcada hasta Dover.
La embarcación se encontraba en unas condiciones especialmente precarias: tenía dos motores fueraborda, pero solo uno funcionaba, mientras que los flotadores comenzaban a desinflarse. No disponía de equipos adecuados de navegación ni de primeros auxilios y los chalecos salvavidas eran considerados inadecuados para una travesía de estas características. La Agencia Nacional contra el Crimen británica sostiene que Atak estuvo al timón durante al menos 90 minutos y que posteriormente intentó ocultar que era el piloto antes de la intervención de la Guardia Fronteriza.
La jueza: "Quienes están al mando asumen la responsabilidad de la seguridad"
Durante la vista, la jueza Sarah Counsell subrayó que quien asume el control de una embarcación también asume la responsabilidad sobre la seguridad de las personas que viajan en ella. "Quienes asumen la responsabilidad de estar al mando de la embarcación asumen la responsabilidad de la seguridad de sus pasajeros", señaló la magistrada, que consideró evidentes los riesgos de continuar la travesía con una embarcación sobrecargada, parcialmente desinflada y sin una experiencia adecuada de navegación.
La Fiscalía explicó que unas imágenes aéreas mostraban a Atak manejando uno de los motores durante aproximadamente 90 minutos. Poco antes de que la embarcación fuera interceptada, apagó el motor y se quitó una chaqueta con el logotipo "Italia" para mezclarse con el resto de los ocupantes, según el fiscal James Harrison. Durante su interrogatorio, el joven aseguró que había pagado 200 euros a una banda por realizar el viaje y negó haber pilotado la embarcación. Cuando los agentes le preguntaron por la chaqueta, respondió "sin comentarios".
Su abogada, Audrey Mogan, reconoció ante el tribunal que Atak había estado al timón, pero sostuvo que no tenía ninguna responsabilidad sobre el estado de la lancha, el número de pasajeros o la ausencia de equipamiento de seguridad. La defensa pidió que se tuviera en cuenta que el joven tenía solo 19 años y que, según su relato, había huido de la violencia en Sudán del Sur, donde habría sido reclutado por la fuerza por una milicia, antes de pasar por Libia, Italia y Francia.
La NCA calificó su actuación de "inimaginablemente imprudente" y señaló que la situación podría haber terminado con numerosas muertes si la embarcación no hubiera sido interceptada. Su responsable de investigación, John Turner, destacó que la lancha era "totalmente inadecuada" para atravesar una de las rutas marítimas más transitadas del mundo. Atak no tenía antecedentes penales y su declaración de culpabilidad temprana fue tenida en cuenta para fijar la condena.
