El hijo de Roberto, acusado de haberlo matado en Torrejón de Ardoz, acompañó a su hermana a denunciar la desaparición: siguen sin encontrar el cuerpo

Janet, la hija de Roberto Fernández Magriñat, repasa las claves de la desaparición de su padre y la detención de su hermano
El comentario del hijo de Roberto que llamó la atención de su familia: "Decía que no sabía dónde estaba"
Janet, la hija de Roberto Fernández Magriñat, el médico retirado de 84 años que desapareció en Torrejón de Ardoz el pasado 7 de septiembre, sigue esperando respuestas sobre qué ocurrió con su padre. La investigación dio un giro después de que uno de los hijos del cardiólogo, hermano de Janet, fuera detenido e ingresara en prisión provisional por su presunta implicación en la desaparición y muerte del hombre de origen cubano.
El cuerpo de Roberto todavía no ha sido localizado. La Policía Nacional mantiene abierta la investigación y ha registrado la vivienda en la que residía, donde los agentes recogieron distintos objetos y pertenencias para tratar de obtener muestras de ADN del desaparecido. También han inspeccionado las zonas comunes del edificio, en la calle Virgen del Pilar, y han realizado labores de búsqueda en el vertedero de Loeches. La investigación, bajo secreto de sumario, está dirigida por el Grupo XII de la Jefatura Superior de Policía de Madrid, especializado en desapariciones, junto con la Comisaría de Torrejón de Ardoz.
La familia intenta ahora conocer qué ocurrió con Roberto y dónde puede encontrarse su cuerpo. Janet explica que los investigadores continúan recabando información entre el entorno del desaparecido. "Los investigadores están tomando declaración a numerosas personas. Están buscando testigos. Yo estoy convencida de que alguien vio algo. Seguro que todo sale a la luz", señala la mujer a la web de 'Informativos Telecinco'. "El principal objetivo ahora es encontrar el cuerpo de mi padre y depurar responsabilidades", añade. Para Janet, la situación tiene una dimensión especialmente dolorosa porque el principal sospechoso es su propio hermano: "Esto es un doble luto, es como vivir dos entierros".
Janet habla sobre su hermano, detenido por el asesinato de su padre
El hermano de Janet, detenido por el presunto crimen de Roberto, tiene 52 años y ha estado "desde hace muchos años en un mundo muy complicado". La mujer afirma que le ha querido toda la vida, ya que es el hermano con el que siempre se crió, pero sostiene que lo ocurrido es "otro nivel". "Hay muchas noches que no duermo y que no paro de llorar, pensando en lo que ha pasado", agrega.
El arrestado cuenta con antecedentes y estaba pendiente de juicio por su presunta implicación en la muerte de una mujer en Toledo en 2021. La víctima, Rosa Limón, tenía 66 años y, según la investigación de aquel caso, había contratado al detenido y a otras personas para realizar una mudanza. El hombre pasó por prisión, pero luego quedó en libertad provisional a la espera de juicio.
"Ya estuvo acusado. Creíamos que se había rehabilitado en la cárcel el tiempo que estuvo", comenta Janet, que considera que su hermano "no está en su sano juicio". "Quiero pensarlo así. No es lo normal todo esto", precisa.
La familia del arrestado ya destacó en este medio que había estado relacionado con asuntos de drogadicción y que no se sabe si pudo contar con ayuda durante el presunto homicidio o de forma posterior.
Roberto era un referente en Madrid y en Cuba, donde dio clases de cardiología
Los familiares tratan de apoyarse en este momento tan difícil. Janet recuerda, al igual que lo hizo su tío Orlando, que Roberto era un médico muy destacado en España, especialmente en Torrejón de Ardoz, así como en Cuba, ya que trabajó en el Hospital Hermanos Ameijeiras de La Habana, "uno de los mejores hospitales del país".
"Él consiguió el segundo grado de cardiología que es el máximo. De hecho, dio clases de cardiología antes de venir a España", precisa su hija, que afirma que el hombre tuvo que afrontar los gastos que impone el Gobierno cubano para abandonar su territorio. "Siempre ha sido una persona muy querida. Para mí lo era todo", detalla Janet.
Roberto estaba actualmente retirado. Desde hacía unos ocho años estaba diagnosticado de Alzheimer, una enfermedad que había ido condicionando progresivamente su vida. Su familia había empezado a buscar alternativas para que pudiera seguir viviendo de forma cómoda.
"Siempre he ido a visitar a mi padre todas las semanas. La última vez que le vi fue el 31 de agosto. Habíamos pedido ya la residencia de día para que pudiera ir allí, porque él nunca quiso estar en una residencia. Decía que quería morir en su casa. Decía 'de aquí no me sacan, a mí me encanta Torrejón y quiero estar en mi casa'", cuenta Janet.
El día en el que Janet supo que su padre había desaparecido
El 7 de septiembre, Janet llegó hasta las inmediaciones de la casa de su padre. Su madre, que subió antes mientras ella aparcaba, le avisó desde la terraza de que había ocurrido algo. "Al entrar, me encontré a mi hermano diciendo que era muy raro que la llave no estuviera en la entrada. Le pregunté dónde podía estar mi padre y decía que debía estar en su cuarto", detalla Janet.
La familia comenzó entonces a intentar averiguar dónde estaba Roberto. Janet decidió acudir a la Policía para denunciar su desaparición y, según relata, fue acompañada por su propio hermano, quien ahora permanece en prisión provisional. "Al ver que no estaba, quise ir corriendo a la policía. Fui yo quien puso la denuncia, y él me acompañó", agrega la mujer, que afirma que su madre está destrozada tras la detención de su hijo. La progenitora llevaba mucho tiempo separada del médico, pero mantenían una buena relación.
Alrededor de seis días después de presentar la denuncia, los agentes decidieron registrar la vivienda y pidieron a Janet que acudiera con ellos para poder guiarles. Allí, con un equipo liderado por la Policía Científica, recogieron diversos objetos y pertenencias para conseguir muestras de ADN.
La investigación también ha llevado a los agentes a revisar las zonas comunes del edificio y a extender la búsqueda hasta el vertedero de Loeches. Por ahora no ha trascendido oficialmente si en el domicilio o en las zonas comunes se localizaron restos biológicos que permitan determinar qué ocurrió con Roberto. Mientras el cuerpo del médico continúa sin aparecer, su familia espera que las declaraciones de testigos, los análisis realizados por los investigadores y las nuevas búsquedas permitan reconstruir las últimas horas de Roberto y determinar finalmente su paradero.
