Donald Trump le pone la alfombra roja a Xi Jinping a su llegada a Washington en visita de Estado
Poco antes de la llegada de Xi a Washington ambos países acordaron una tregua comercial de los aranceles mutuos
Trump amenaza a China y a Rusia: si entregan armas a Irán "sería muy malo" para ambos
La ONU sigue dejando imágenes para la historia, como la recepción de Donald Trump al presidente de China, Xi Jinping. El mandatario chino ha sido recibido a pie de pista, con alfombra roja, flores y el saludo solemne de la Guardia de Honor, un gesto que nunca había tenido antes con algún otro líder mundial.
El espectáculo a la manera de Donald Trump forma parte del gran despliegue que ha preparado la Casa Blanca para la visita de Estado del presidente de China, al que lanza amenazas por su respaldo a Irán, pero después lo recibe con el respeto que merece ser el jefe de una de las potencias más grandes del mundo.
Para Trump, quien disfruta de las ceremonias y valora sus vínculos con líderes poderosos, la visita de , Xi Jinping representa tanto una cuestión de prestigio nacional como una oportunidad para presumir de una diplomacia de alto nivel.
De qué hablarán Trump y Xi Jinping
El presidente de EEUU busca corresponder a la gran acogida que recibió en China en mayo e impresionar a Xi con una ceremonia que abarcará el Jardín Sur de la Casa Blanca, la planta principal y el Jardín de las Rosas.
Unas horas antes de este encuentro, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, había anunciado un acuerdo entre ambos países para extender hasta enero la tregua comercial que expiraba en noviembre. Ambos mandatarios también pondrán sobre la mesa otros asuntos como la guerra de Irán o la carrera por la inteligencia artificial, que ha alcanzado cotas alarmantes de preocupación en las últimas semanas.
Fuentes cercanas a la Casa Blanca han adelantado que las conversaciones entre ambos mandatarios también podrían derivar en acuerdos para reducir ciertos aranceles, combatir el narcotráfico y ampliar el diálogo militar; también se espera que Trump solicite la liberación de ciudadanos estadounidenses y de otras nacionalidades detenidos en China.
El exsubsecretario de Estado Kurt Campbell, por su parte, a las preguntas de los medios, declaró que la cumbre EEUU- China no se centraba tanto en negociaciones de fondo, sino más bien en una oportunidad para que los dos líderes mundiales proyectaran su poderío.