Enfrentamientos y escalada de tensión en las protestas estudiantiles de París tras tomar la plaza de la Bastilla: cargas, cañonazos de agua y más de 500 detenciones

La lucha lleva en marcha tres semanas y estudiantes y docentes prometen continuar en las calles hasta que sean escuchados
El Gobierno francés reprima con dureza las manifestaciones estudiantiles que reclaman más profesores y mejora de los centros
ParísLas protestas estudiantiles en París, Francia, continúan incrementando y redoblando la presión. Los jóvenes, que claman por mejoras en la educación por los recortes, conquistaron ayer, 8 de octubre, la emblemática plaza de la Bastilla en el marco de una jornada donde se recrudecieron también los enfrentamientos con la policía francesa, con episodios de tensión.
La situación escaló hasta el punto de que, según el Ministerio del Interior francés, se llevaron a cabo al menos 504 detenciones, con 48 agentes heridos en el marco de las movilizaciones, que volvieron a sacar a casi 80.000 jóvenes y docentes a las calles del país para exigir una reforma integral de la educación secundaria.
La protesta estudiantil en París incrementa la tensión: no se moverán hasta ser escuchados
Los agentes se emplearon intentando dispersar a algunos de los estudiantes con gases lacrimógenos y cañonazos de agua, realizando cargas que dieron paso a imágenes de los antidisturbios confrontando directamente con sus porras a distintos grupos, lo que agitó todavía más los ánimos de la protesta.
Con miles de estudiantes tomando la plaza de la Bastilla, algunos se subieron a lo alto de la Columna de Julio, el emblemático monumento que se ensalza en el centro de la misma, agitando banderas francesas.
Los sindicatos reclaman una reforma integral de la formación de secundaria, atajando desde la superpoblación en las aulas hasta, sobre todo, la remodelación del procedimiento de acceso a la educación superior (Parcoursup), vilipendiado hasta el extremo por el 'tapón' de solicitudes de admisión que ha creado y la dificultad de los docentes para examinarlas todas.
La lucha lleva en marcha desde hace tres semanas y promete continuar en las calles hasta que sean escuchados.
No en vano, el Ministerio de Interior ha avisado de que la violencia se está recrudeciendo, con el titular de la cartera, Laurent Nuñez, condenando “enérgicamente esta violencia” y elogiando “la labor de los agentes que frustraron sistemáticamente estos actos" tras denunciar un "aumento de la violencia urbana", aunque sin incidentes graves y siempre "al margen de las protestas estudiantiles pacíficas, menoscabando su legítima expresión".
En total, las protestas de estudiantes y docentes han dejado más de 300 heridos y más de 6.600 detenciones desde finales de septiembre y todavía no hay final a la vista.
