Mohamed VI carga contra la "instrumentalización" de Ceuta, critica la legislación española y avisa que no aceptará "chantajes"

Mohamed VI ha hablado en la apertura de la nueva legislatura tras las elecciones del pasado 23 de septiembre.
Los reyes dormirán en Ceuta y visitarán el cementerio musulmán en memoria de las 140 víctimas y un colegio
Paradoja o no, el rey Mohamed VI de Marruecos ha criticado a España.... tras la invasión en Ceuta de 80.000 de sus ciudadanos. En su discurso con motivo de la apertura de la nueva legislatura tras las elecciones del pasado 23 de septiembre, el monarca ha hablado por primera vez en público sobre los acontecimientos del pasado verano en Ceuta.
Mohamed VI, cuyo estado de salud es delicado, ha advertido este viernes que la relación con España es una "elección soberana" y por tanto no puede supeditarse a ningún tipo de "amenazas" ni "chantajes", denunciando la "instrumentalización" que se ha hecho de lo ocurrido en Ceuta el pasado mes de julio por ciertos "medios políticos" y criticando el retraso en la repatriación de menores.
"Ni presiones, ni amenazas, ni chantajes"
En línea con el comunicado oficial publicado por el Ministerio de Exteriores y con las declaraciones realizadas por su titular, Naser Burita, quienes señalaron al PP por su postura respecto a la crisis en Ceuta y el papel de Marruecos, el monarca alauí ha denunciado las "declaraciones irresponsables de ciertos medios políticos y mediáticos y su instrumentalización flagrante de la situación". Dicho esto, ha querido dejar claro que la relación de Marruecos con España es "una elección soberana y un compromiso voluntario" que por tanto no puede "ser objeto de ninguna presión o amenaza, ni de ningún chantaje".
Mohamed VI ha reconocido que la relación con España "ha registrado importantes avances en distintos sectores, incluido el de la lucha contra la inmigración irregular", pero ha alertado de que actualmente la cooperación en este último ámbito se enfrenta a "importantes desafíos, vinculados a ciertas disposiciones legales anticuadas y decisiones judiciales alejadas de la realidad".
Desgraciadamente, ha añadido el monarca alauí, "este comportamiento dificulta la repatriación de menores y de las personas que usurpan el estatus de refugiados, y agudiza el apetito de las redes criminales".