Gadafi murió de un balazo en el estómago después de ser capturado
El líder libio Muamar Gadafi falleció como consecuencia directa de un balazo en los intestinos que recibió tras haber sido capturado con vida, según ha declarado el doctor Ibrahim Tika tras examinar el cuerpo sin vida del coronel.
"Gadafi fue arrestado con vida, pero lo mataron después", ha explicado el doctor Taka. En el cuerpo de Gadafi fue hallada "una bala que penetró en sus entrañas y esa fue la causa principal de su muerte". También se tiene constancia de una segunda herida de bala, un disparo que atravesó limpiamente su cabeza, añadió.
El hijo de Gadafi murió después que su padre
El doctor también examinó el cuerpo sin vida del hijo de Gadafi, Motassim. Las pruebas realizadas en la sangre del cadáver revelan que falleció "después de que lo hiciera su padre".
El cuerpo de Motassim presentaba "un gran agujero encima del pecho, directamente debajo del cuello, tres heridas en la espalda, sobre la rabadilla y en la parte trasera de las piernas", así como antiguos restos de metralla alojados en su cuerpo desde hace algunos días.
La esposa de Gadafi pide que se investiguen las muertes
La esposa del exdictador libio, Safia Farkash, ha pedido a Naciones Unidas que investigue la muerte de su marido y de su hijo Mutassim Gadafi, según informó Arrai TV, una cadena de televisión afín al desaparecido régimen libio.
Asimismo, la esposa se mostró orgullosa por el "coraje" de su marido y de su hijo, a los que calificó de "mártires". "Durante seis meses se mantuvieron firmes contra 40 países y sus agentes", declaró, citada por la cadena de televisión.
Enterrado en secreto
Un alto responsable militar del Consejo Nacional de Transición (CNT), el comandante Abdul-Salam Eleiwa, ha explicado que "se respetarán sus derechos como a cualquier musulmán, su cuerpo será lavado y tratado con dignidad", declaró el militar a Reuters. "Espero que sea enterrado en un cementerio musulmán en un plazo de 24 horas", agregó. El cadáver continúa en poder de los combatientes del CNT y se conserva en el congelador de un mercado viejo de Misrata, en el oeste de Libia.
El cuerpo, que ha sido mostrado a los milicianos y a un reportero de Reuters, muestra una evidente herida de bala en la cabeza, así como contusiones y arañazos. Los combatientes gritaban 'Dios es grande' en el momento en que les permitía entrar en la morgue improvisada, en la que no había ningún responsable del CNT.