El Ayuntamiento de Madrid establece que los perros deberán ir siempre con correa, salvo en determinados tramos horarios: en invierno comprende entre las 19 horas y las 10 horas
Madrid dispone de áreas caninas en los 21 distritos de la ciudad, unos espacios que están acotados para los perros y cuentan con juegos y circuitos de agilidad
El Ayuntamiento de Madrid, a través de la Ordenanza Reguladora de la Tenencia y Protección de Animales, establece las normas para personas titulares y responsables de animales de compañía, donde se regula el tramo horario en el que los perros podrán permanecer sin correa por los parques de la ciudad.
El Consistorio explica que estos animales deberán ir siempre atados, salvo en determinados tramos horarios. En verano, los perros podrán ir sueltos durante la franja entre las 20 horas y las 10 horas de la mañana, mientras que en invierno, el tramo horario comprende entre las 19 horas y las 10 horas. Su incumplimiento puede resultar en sanciones para sus dueños de hasta 2.400 euros.
Espacios para perros y normas para sus dueños
Madrid dispone de áreas caninas en los 21 distritos de la ciudad, unos espacios que están acotados para los perros y cuentan con juegos y circuitos de agilidad para su entretenimiento. Aún así, cabe recordar que en el jardín histórico El Capricho de la Alameda de Osuna, en la Quinta de Torre Arias y en los Jardines de Sabatini no se permite el acceso con mascotas. También se prohíbe su acceso a las zonas infantiles y de mayores.
En cuanto a los perros calificados como potencialmente peligrosos, la normativa indica que siempre que se encuentren en lugares públicos deberán llevar correa y bozal, sin importar el tramo horario.
Cuando los perros estén sueltos, el Ayuntamiento explica que son los dueños o las personas que los paseen los que deberán mantener el control sobre ellos para evitar molestias o daños a otras personas, resto de animales y bienes o instalaciones públicas.
Además, se prohíbe el baño de los animales en fuentes ornamentales, estanques o similares, así como beber directamente de grifos o caños de agua de uso público.
También se recuerda a los responsables que se debe impedir que los animales depositen sus excrementos en zonas de tránsito de personas. En caso de quedar depositadas, la persona debe recoger y limpiar la zona.

