Salud mental

El problema que surge tras dejar los antidepresivos: "Es importante explicar los posibles efectos que pueden aparecer"

Hablamos del síndrome de abstinencia de antidepresivos. UNSPLASH
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Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) se estima que aproximadamente el 5% de las personas adultas padecen depresión, lo que equivale a alrededor de 280 millones de personas a nivel global. La depresión es una alteración fundamentalmente afectiva del estado de ánimo que puede incluir síntomas físicos además de psicológicos. En España, el informe 'Salud mental en datos: prevalencia de los problemas de salud y consumo de psicofármacos y fármacos relacionados a partir de registros clínicos de atención primaria' del BDCAP, publicado en 2020, señalaba que es el segundo problema de salud mental más común en las clínicas de Atención Primaria, por detrás del trastorno de ansiedad que afecta al 6,7% de población con tarjeta sanitaria. Por su parte, el trastorno depresivo aparece en el 4,1% de la población y se va incrementando con la edad, siendo la franja de edad entre los 55 y los 64, la más afectada por este trastorno.

¿Qué ocurre cuando una persona padece depresión? ¿Cuáles son los tratamientos más comunes? "La depresión es una enfermedad mental, que implica ánimo depresivo persistente, apatía, anhedonia (incapacidad para disfrutar), cambios en el sueño y apetito, sentimientos de inutilidad, incapacidad para concentrarse y, en casos graves, ideas de suicidio y sintomatología psicótica. El tratamiento de elección son los fármacos antidepresivos, y la duración del tratamiento depende de la respuesta y remisión de la sintomatología, pero en la mayoría de los casos el tratamiento puede durar entre seis meses y un año". Quien habla es Patricia Gómez Merino, médico psiquiatra con más de veinte años de experiencia en la evaluación, diagnóstico y tratamiento psicofarmacológico de trastornos mentales en la población adulta en el Hospital Clínico Universitario Clínico San Carlos de Madrid y en el Centro de Salud Mental área Latina.

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Según explica, la media en el tratamiento con antidepresivos en una depresión leve moderada puede durar de seis meses a un año, mientras que en depresiones graves o resistentes, la duración es mayor y en enfermedades como depresiones recurrentes, el tratamiento con antidepresivos es crónico, de mantenimiento, para evitar recaídas y asegurar la estabilidad anímica. Se indica, por lo tanto, la medicación en casos muy graves, con un deterioro en las relaciones sociales (trabajo, familia, amistades...) o con intento/s o ideación muy recurrente de suicidio y que no mejoran tras terapia psicológica. Y sobre la medicación que se receta, suele ser -en la mayoría de casos- antidepresivos Inhibidores Selectivos de la Recaptación de Serotonina. "Pero debe ser el psiquiatra, según el caso a tratar, el que elija el tratamiento que piense que es más útil y eficaz para el paciente", expresa a la web de Informativos Telecinco Juan G. Castilla, psicólogo general sanitario y psicólogo divulgador del Colegio Oficial de la Psicología de Madrid.

"Es importante tanto al inicio como en la retirada de estos fármacos explicar los posibles efectos físicos o emocionales que pueden aparecer"

El Síndrome de Abstinencia de antidepresivos: ¿cuándo sucede?

El Síndrome de Abstinencia de antidepresivos se produce, generalmente, cuando la medicación se retira de forma brusca. Cuando hay un uso a largo plazo de medicamentos antidepresivos, a menudo durante varios años, se ha comprobado que hay un aumento de probabilidades de generar dependencia a la medicación. "Un nuevo estudio sistemático con síntesis metanarrativa ha revelado que el síndrome de abstinencia post-aguda (PAWS) tras la interrupción de antidepresivos es una realidad clínica persistente, aunque la evidencia actual sobre su prevalencia, duración, gravedad y tratamientos eficaces es notablemente escasa y de baja certeza. El estudio, publicado en 'Epidemiology and Psychiatric Sciences', subraya la urgente necesidad de investigación rigurosa para comprender y manejar mejor esta condición que puede durar meses e incluso años en algunos pacientes", señalan desde el Consejo General de Psicología de España.

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¿Cuándo puede ocurrir? En ocasiones, cuando el paciente se encuentra mejor y recuperado anímicamente, decide dejar la medicación de un día para otro. Es, entonces, cuando pueden aparecer los síntomas de retirada de la medicación antidepresiva o síndrome de discontinuación, los más frecuentes a nivel físico son mareos, sensación de inestabilidad, nauseas, dolor de cabeza, y a nivel emocional puede aparecer irritabilidad, ansiedad, cansancio o insomnio, entre otros.

En cualquier caso, es fundamental no suspender el fármaco antidepresivo de forma brusca y sin consultar con el médico para que se haga un descenso gradual y personalizado en función de la dosis, edad, características de la depresión. "No hay que olvidar que los antidepresivos también se usan para el tratamiento de otras enfermedades como la ansiedad generalizada, cefaleas, insomnio, etc., y la retirada ha de ser progresiva igualmente". Y añade: "Tener esta sintomatología al suspender bruscamente el fármaco antidepresivo no significa que el fármaco antidepresivo genere adicción, solo hay que advertir al paciente que la retirada hay que realizarla progresivamente, por eso es importante tanto al inicio como en la retirada de estos fármacos explicar los posibles efectos físicos o emocionales que pueden aparecer".

Cómo debería ser la retirada de los antidepresivos

Cuando un profesional decide retirar la medicación a un paciente por depresión, esta debe acompañarse de una terapia psicológica y de acompañamiento. Porque, en un primer momento, el paciente puede sentir vulnerabilidad o que vuelve al punto de partida sin la medicación. La terapia y planificar bien la retirada son esenciales para que no haya síntomas inesperados y dependencia. Pero, como sugiere la psiquiatra, hay que diferenciar entre síndrome de discontinuidad del fármaco (retirada brusca) con síntomas postagudos persistentes, que son aquellos que pueden persistir más alla de un tiempo al haber suspendido el antidepresivo. "En mi experiencia son muy poco frecuentes y, sobre todo, tienen que ver con el sueño o la esfera sexual". 

Dentro de los antidepresivos, existen algunos que generan mayor síntomas de abstinencia, como por ejemplo, la venlafaxina, desvenlafaxina y paroxetina. Existen otros antidepresivos que no generan dichos síntomas de abstinencia, como la vortioxetina, o el bupropion. Por lo tanto, para que el tratamiento finalice de forma beneficiosa, se debe ir retirando la medicación con una bajada progresiva de dosis paulatinamente, durante un periodo de dos a tres semanas, según la evolución del paciente, e incluso más tiempo según el tipo de antidepresivo.