Un estudio niega que las redes sociales y de pantallas afecten la salud mental

El uso de redes sociales por parte de niños y adolescentes españoles asciende un 170% durante el confinamiento
Los investigadores apuntan a realizar estudios que contemplen las diferencias individuales en el uso de la tecnología.. Archivo EP
Compartir

Un nuevo estudio descarta que el uso de las redes sociales y los videojuegos no empeora la salud mental de los adolescentes, pese a la preocupación generalizada y de otras investigaciones que revelan lo contrario. Los resultados pueden indicar que los niños y jóvenes con síntomas de ansiedad o depresión busquen mejorar su estado de ánimo en estas plataformas y no al revés.

La relación entre las redes sociales, los videojuegos y el deterioro de la salud mental podrían estar siendo sobredimensionados pasando por alto posibles beneficios, según la nueva investigación de la Universidad de Manchester, publicada en el 'Journal of Public Health', con  datos de 25.000 menores, de entre 11 y 14 años.

PUEDE INTERESARTE

Los investigadores no hallaron pruebas de que un uso más intensivo de las redes sociales o jugar con mayor frecuencia aumente los síntomas de ansiedad o depresión en el año siguiente, tras monitorizar a los niños y adolescentes durante tres cursos escolares siguiendo sus hábitos en redes sociales, la frecuencia con la que jugaban, síntomas como la ansiedad y el bajo estado de ánimo..

Los resultados del estudio cuestionan la extendida suposición de que el tiempo dedicado a estas tecnologías es intrínsecamente perjudicial, y subrayan la necesidad de enfoques más matizados que tengan en cuenta el contexto y las diferencias individuales en su uso.

PUEDE INTERESARTE

"Sabemos que las familias están preocupadas, pero nuestros resultados no respaldan la idea de que, por el mero hecho de pasar tiempo en redes sociales o jugando, se produzcan problemas de salud mental, la realidad es bastante más compleja", dijo quien lideró el estudio, Qiqi Cheng.

Según el estudio, se enfatizan de forma desproporcionada los posibles efectos negativos de las redes sociales, mientras que posibles beneficios como la conexión social, compartir experiencias o la expresión personal se han explorado mucho menos.

Problemas de salud mental: ¿causa o consecuencia?

El equipo de investigadores de la Universidad de Manchester también revisó otros estudios previos sobre estos temas, que relacionan directamente el uso de redes sociales, los videojuegos y los problemas de salud mental. Han contrastado que la interacción de los adolescentes en estas plataformas y su estado emocional varía de forma significativa día a día, e incluso de una hora a otra.

Esta investigación, han asegurado, se centra en cómo las redes sociales y los videojuegos pueden influir en la ansiedad y otras afecciones de salud mental, puede pasar por alto la posibilidad de que la relación también funcione en sentido inverso.

Los investigadores consideran que los adolescentes con síntomas de ansiedad o depresión pueden usar a las redes sociales en busca de consuelo o mejorar su estado de ánimo; en ese mismo plano colocan al exceso de tiempo dedicado los vídeos juegos como una forma para camuflar un malestar emocional previo.

Nuestros hallazgos nos dicen que las decisiones de los jóvenes sobre redes sociales y videojuegos pueden estar condicionadas por cómo se sienten, pero no necesariamente al revés", ha explicado Neil Humphrey, coautor del estudio.

El investigador considera que en lugar de culpar a la tecnología conviene fijarse en qué hacen los jóvenes en internet, con quién se relacionan y cuánto apoyo perciben en su día a día.