Qué es la cereulida, la toxina presente en varios lotes de leche infantil que provocó la hospitalización de cinco bebés en España
La toxina cereulida, producida por la bacteria Bacillus cereus, ha sido detectada en fórmulas infantiles retiradas de forma preventiva
Cinco bebés hospitalizados tras consumir leche contaminada con una toxina en España
La cereulida es una toxina producida por la bacteria Bacillus cereus capaz de provocar náuseas, vómitos y diarrea, con una aparición rápida de los síntomas tras la ingestión. Se trata de una toxina altamente termoestable, por lo que no se elimina con los procesos habituales de calentamiento de los alimentos.
En las últimas semanas, esta toxina ha sido detectada en preparados para lactantes distribuidos en varios países europeos, lo que ha motivado la retirada preventiva a nivel global de determinados lotes de leche infantil.
En España se han notificado ocho casos sospechosos de bebés que presentaron síntomas gastrointestinales tras el consumo de una fórmula infantil afectada. Cinco de ellos requirieron hospitalización en diciembre, aunque todos evolucionaron favorablemente y ya han recibido el alta.
Los bebés son especialmente vulnerables
Según el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC), la exposición a la cereulida suele provocar un cuadro gastrointestinal de intensidad leve a moderada, aunque el impacto puede variar en función de la edad.
Los neonatos y los bebés menores de seis meses son especialmente vulnerables, ya que presentan mayor riesgo de deshidratación y alteraciones electrolíticas, por lo que el riesgo global para los menores de un año en este episodio se ha evaluado como moderado.
Bacillus cereus es una bacteria ampliamente distribuida en el medio ambiente —suelo, agua y plantas— y puede encontrarse de forma natural en numerosas materias primas y alimentos de origen animal y vegetal. En este caso, la contaminación se detectó en uno de los ingredientes de las fórmulas infantiles, el ácido araquidónico, un suplemento de omega 6, lo que llevó a la retirada de los productos del mercado, según la información facilitada por el ECDC.
Las retiradas y retiradas preventivas comenzaron en diciembre de 2025 y se extendieron durante enero de 2026, afectando a productos comercializados tanto en Europa como fuera de ella. Por el momento, no se ha podido establecer una relación causal directa entre los cuadros clínicos y el consumo de los lotes retirados, y ninguno de los casos ha sido confirmado por laboratorio, salvo en Bélgica, el único país que ha notificado muestras fecales positivas.
A nivel europeo, Reino Unido investiga al menos 36 notificaciones de niños con síntomas compatibles; en Francia, cinco bebés fueron hospitalizados tras consumir leche contaminada; y en Bélgica se analizan alrededor de 20 notificaciones de lactantes con síntomas gastrointestinales. Las autoridades advierten de que las cifras reales podrían ser mayores debido a la dificultad para realizar pruebas específicas.
Consejos y recomendaciones
El ECDC recuerda que los síntomas gastrointestinales en lactantes pueden evolucionar rápidamente hacia complicaciones, independientemente de su causa.
Las autoridades sanitarias recomiendan acudir a un centro sanitario si un lactante presenta vómitos o diarrea tras consumir alguno de los preparados incluidos en la retirada. En caso de síntomas graves, como vómitos persistentes o signos de deshidratación, aconsejan acudir directamente a un servicio de urgencias.
Lotes afectados
En España, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) ha ido actualizando la retirada de lotes que afectan a productos de Nidina 1, Lactalis Nutrición, Babybio Caprea 1, Babybio Optima 1, Almirón y Bledina.