Diego González Rivas extirpa un tumor en el cuello tras 10 horas de operación: "Era enorme y se podía morir"

Diego González Rivas extirpa un tumor en el cuello tras 10 horas de operación: "Era enorme y se podía morir"
Diego González Rivas extirpa un tumor en el cuello tras 10 horas de operación. Informativos Telecinco
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Diego González, una verdadera eminencia y cirujano español reconocido mundialmente, ha vuelto a hacer historia con una de sus operaciones que resultaban imposible para muchos otros médicos. Gracias a su técnica, ha conseguido extirpar otro tumor que era la condena directa de una mujer.

El cirujano español Diego González ha triunfado una vez más en un quirófano. Es conocido por todo el mundo por extirpar tumores con una técnica muy particular y casi siempre con éxito. Esta vez, su nuevo reto ha sido una mujer peruana que levaba años viviendo con un tumor en el cuello. En su país no le habían dado ninguna esperanza de vida.

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Diego González Rivas, es el nombre que suena en los cinco continentes y que se ha convertido en un referente para muchos otros profesionales tras conseguir metas y récords como el tumor que extirpó a 8.000 kilómetros de distancia, operar en Gaza en plena pandemia.

Sin duda, Gaza fue uno de sus mayores hitos en su vida, de hecho el mismo reconoce que es lo que más le ha impresionado, más que el tamaño de los tumores malignos que ha llegado a sacar del cuerpo de algunos de sus pacientes, como el sarcoma de cuatro kilos que quitó a principios de este año.

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Así fue la operación

Acaba de aterrizar en Madrid y todavía nadie se cree lo que acaba de conseguir, ni siquiera la propia paciente. Llegado desde Liberia, cuenta a Informativos Telecinco el caso de Clara, una mujer peruana que llevaba 40 años con un tumor en el cuello que le bloqueaba la tráquea: "Era un tumor enorme, estaba comprimiendo la vía aérea, no tenía prácticamente paso y se podía morir en cualquier momento ahogada".

"Le tuvimos que sacar un vuelo en 'Business Class', yo le insistí que no comiera y ella, claro, viajando así por primera vez, comió en el viaje. Por lo cual, desde que llegó tuvimos que esperar seis horas para poder hacer la cirugía, es decir, fue todo in extremis". Fue una operación que duró 10 horas, pero que todo salió a la perfección. Diego González le ha dado una segunda oportunidad a otra de sus pacientes y ha conseguido otro hito médico