Comer a horas distintas entre diario y el fin de semana causa 'jet lag alimentario': se relaciona con un mayor riesgo cardiovascular
Un estudio asocia que comer a diferentes horas los días laborables que los días de descanso aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular entre los hombres
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Comer a horas diferentes entre semana y durante el fin de semana es algo habitual para muchas personas. Durante los días laborables solemos levantarnos antes y seguir unos horarios más marcados, mientras que los sábados y domingos aprovechamos para descansar y podemos retrasar el desayuno. Lo mismo ocurre con la cena: de lunes a viernes solemos acostarnos antes y cenamos más temprano, mientras que durante los días de descanso los horarios pueden alargarse.
Estos cambios, aunque puedan parecer insignificantes, podrían afectar a nuestra salud cardiovascular. Así lo apunta un estudio publicado en Nature Communications cuyos autores pertenecen, en su mayoría, a la Université Sorbonne Paris Nord, la Université Paris Cité y el Centro de Investigación en Epidemiología y Estadística (CRESS), incluido un equipo del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal).
La investigación analiza una asociación poco estudiada: si la irregularidad en los horarios de las comidas entre los días laborables y los días libres puede estar relacionada con un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular.
Qué es el 'jet lag alimentario'
Para llevar a cabo el estudio, los investigadores analizaron los datos de más de 104.000 participantes de la cohorte francesa NutriNet-Santé, un amplio estudio que investiga la relación entre los hábitos alimentarios y la salud. El 79% de los participantes eran mujeres y todos tenían más de 18 años.
Los investigadores utilizaron, entre otros datos, cuestionarios sobre alimentación y registros dietéticos de 24 horas para conocer los horarios en los que los participantes realizaban sus ingestas.
Para medir el denominado 'jet lag alimentario', calcularon la hora de la primera y la última ingesta calórica y compararon los horarios entre los días laborables y los fines de semana.
A partir de esta diferencia, clasificaron a los participantes en tres grupos: quienes adelantaban sus horarios de alimentación durante el fin de semana respecto a los días laborables, quienes mantenían horarios similares y quienes los retrasaban.
Mayor riesgo de enfermedad cardiovascular
Durante los ocho años de seguimiento se registraron 2.368 eventos cardiovasculares, entre ellos 1.270 episodios de enfermedad coronaria y 1.098 accidentes cerebrovasculares.
Los resultados apuntan a que las diferencias en los horarios de las comidas entre los días laborables y los días de descanso se asociaron con el riesgo de enfermedad cardiovascular y enfermedad coronaria, especialmente entre los hombres.
En concreto, los hombres que adelantaban sus horarios de alimentación durante el fin de semana presentaron un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular y enfermedad coronaria respecto a quienes mantenían horarios similares durante toda la semana. Por su parte, aquellos que retrasaban sus horarios de alimentación durante el fin de semana también presentaron un mayor riesgo de enfermedad coronaria.
En las mujeres no se encontraron asociaciones significativas entre el desfase horario de las comidas y el riesgo cardiovascular en este estudio.
Como limitación del estudio, los autores señalan que se trata de una asociación observada en una cohorte, por lo que los resultados no permiten afirmar que los cambios en los horarios de las comidas sean la causa directa de un mayor riesgo cardiovascular. El estudio consideró como días laborables los comprendidos entre lunes y viernes y como días no laborables los sábados y domingos