Los forenses atribuyen el motivo de la muerte de la bebé de Fuerteventura a un zarandeo y no al consumo de drogas
Los forenses han atribuido el motivo de la muerte de la bebé en Fuerteventura a un zarandeo y no al consumo de drogas
Según ha confirmado la autopsia, debido al tipo de hemorragia que tenía, se tuvo que producir un zarandeo con "intensidad"
El acusado de matar a su bebé con coca y alcohol intoxicó antes a otro hijo de nueve meses
La bebé que falleció el 29 de abril de 2023 en Fuerteventura murió por una hemorragia craneal y un edema pulmonar provocadas por un fuerte zarandeo, pero no por el consumo de drogas, según los médicos forenses y los peritos de toxicología.
Así lo han relatado en la segunda sesión del juicio con Jurado que se sigue en la Audiencia de Las Palmas contra el padre, Juan Francisco L.S. y la madre, Brenda J.R.B., los dos médicos que practicaron su autopsia.
Según su testimonio, padeció "una hemorragia severa incompatible con la vida" por el síndrome del 'niño zarandeado', lo cual es compatible en un bebé de tres meses sin que aparezcan signos de violencia, como ha sido el caso. Y es que, como han explicado, para que el cerebro choque con el cráneo y provoque la hemorragia severa que presentaba la menor tuvo que ser un zarandeo con "intensidad".
La niña pasó un "cierto periodo de supervivencia en el que tuvo que padecer", porque se estaba asfixiando, han señalado los forenses. Además, uno de ellos -que la vio en el centro de salud sobre las 23:45 horas- ha precisado que debió morir dos o tres horas antes, sin que hubiera pasado mucho tiempo hasta que llegó al centro de salud, al que la llevó su padre ya fallecida, según afirmó también el médico que la atendió.
Posible contaminación cruzada con cocaína en el biberón de la bebé
En cuanto al alcohol y la cocaína que se detectó en la bebé han expuesto que cuando la sangre se descompone genera etanol y a ello obedece su presencia, a pesar de que la fiscal del caso, Carmen Julia González, sostiene que se los suministró el acusado esa noche para tratar de calmarla porque no dejaba de llorar.
Por su parte, los peritos que llevaron a cabo el informe toxicológico han señalado que la cocaína llevaba en el cuerpo de la niña más de 10 ó 12 horas, y han apuntado a que pudo ser ingerida por contaminación cruzada a la hora de preparar un biberón; tanto por inhalación si se fumó crack en una habitación cerrada o por ingesta voluntaria.
Así mismo, los dos forenses han señalado que la dermatitis "severísima" que presentaba la bebé se debe a que no se le cambiaba el pañal y por ello "cada vez que hacía pipi veía las estrellas y tenía episodios de llanto".