El investigador de 'Gürtel', Manuel Morocho, declara que hubo "una operación policial sin autorización judicial" sobre Bárcenas

Ha ratificado que recibió presiones para no incluir el nombre del expresidente del Gobierno Mariano Rajoy en uno de los informes
La frase más repetida de Soraya Sáenz de Santamaría en el juicio por la operación Kitchen: "No recuerdo"
Manuel Morocho, inspector de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional y principal investigador del 'caso Gürtel', ha confirmado este miércoles al tribunal de la Audiencia Nacional (AN) que constató la existencia de "una operación policial sin contar con la autorización judicial" sobre el extesorero del PP Luis Bárcenas y su entorno.
Morocho dice que recibió presiones para no incluir a Rajoy en los informes
Además, ha ratificado que recibió presiones para no incluir el nombre del expresidente del Gobierno Mariano Rajoy en uno de los informes sobre los llamados 'Papeles de Bárcenas', y que detectó "maniobras" para "torpedear" las pesquisas policiales sobre el caso, por lo que tuvo que llevar a cabo los trabajos con "contención" y sobre bases indiciarias "sólidas".
Así lo ha señalado durante su declaración como testigo en el juicio sobre la 'Operación Kitchen', el presunto operativo parapolicial orquestado por el Ministerio del Interior del Gobierno de Mariano Rajoy para robar información al extesorero sobre dirigentes del partido, en los tiempos en los que se investigaba policial y judicialmente la existencia de una contabilidad B en el PP.
La unidad investigadora de Gürtel no solicitó ningún apoyo a la DAO, declara Morodo
Fue el 20 de agosto de 2015 cuando Morocho, que en ese momento investigaba el 'caso Gürtel', recibió un correo electrónico por parte de la UDEF que le comunicó "una cesión de información" por parte de la Dirección Adjunta Operativa (DAO) de la Policía Nacional, el máximo órgano de coordinación en el cuerpo, entonces dirigida por Eugenio Pino, acusado en el juicio, ha explicado. Al abrir el archivo en una herramienta policial, el inspector observó el nombre del "encartado Luis Bárcenas" junto a "una serie de teléfonos, personas relacionadas, vehículos, lugares y sociedades", ha comentado.
"Cuando veo el contenido y veo la palabra Bárcenas, pues para mí fue la constatación de lo que ya suponía, en base a un conjunto de indicios: de la existencia de una operación de la Policía sobre Bárcenas y contra el grupo policial designado como unidad específica para la investigación", ha indicado.
Además, ha destacado que esa información era "totalmente irrelevante" para la investigación de Gürtel. "Me percato de que la DAO, que no es una unidad, como tal, investigativa, me cede una información de la que yo no sabía. Tenga en cuenta que nuestra investigación es secreta. Esa conexidad entre investigaciones secretas tiene una metodología de conexidad que no se ha cumplido", ha relatado.
Morocho ha asegurado que la unidad investigadora de Gürtel no solicitó ningún apoyo a la DAO. "La DAO no apoya, es un organismo central de supervisión y dirección de las distintas unidades operativas", ha resaltado. Preguntado sobre si recibió presiones para que el nombre de Rajoy no apareciera en un informe sobre los 'Papeles de Bárcenas', el inspector ha respondido que le dijeron "expresamente que no saliera", y que esa decisión se tomó "en reuniones colectivas".
Nunca propuso realizar seguimientos a Rosalía Iglesias, esposa de Bárcenas
A preguntas del fiscal, el inspector ha afirmado que nunca propuso realizar seguimientos a Rosalía Iglesias, esposa de Bárcenas, si bien sus superiores sí le reclamaron que solicitara al juez otras actuaciones como intervenir su teléfono, algo que no hizo, ni verbalmente ni por escrito.
En los primeros compases del juicio, mandos de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO) en 2013 declararon que se realizaron seguimientos a Rosalía Iglesias por encargo del entonces comisario jefe de la unidad, Enrique García Castaño, a quien se lo había solicitado previamente la DAO.
De la misma forma, ha negado que investigara "en ningún momento" a Guillermo Bárcenas, hijo del extesorero y Rosalía Iglesias, quien aseguró haberse sentido vigilado por motoristas que llevaban "cámaras" instaladas en el casco.
Las objeciones a los 'papeles de Bárcenas'
Por otro lado, Morocho ha relatado que se le plantearon "una serie de objeciones" durante la investigación de los conocidos como 'Papeles de Bárcenas', la mayoría de ellas sobre la "construcción de la prueba" y la "naturaleza del contenido de los papeles", esto es, si había o no "contabilidad extracontable", quiénes aparecían como donantes o receptores de fondo o, "por supuesto, la no aparición de ninguna persona de cargo público".
"Había que tener contención porque había maniobras que podían torpedear o dar armas para que luego se pidiera una nulidad de alguna de las pruebas. Teníamos que ir sobre bases absolutamente sólidas, no tomar nada de forma circunstancial o providencial", ha resumido.
Y ha manifestado que, según avanzaban en la investigación, "se ponía en tela de juicio la correlación en la salida del flujo de la caja B y la reforma de la sede de la formación política".
El inspector se ha referido también a uno de los informes que presentó sobre la causa, requeridos por el magistrado instructor, que iba dirigido a "determinar la veracidad indiciariamente" sobre la documentación de Bárcenas sobre la contabilidad B del partido. Preguntado sobre si lo pudo presentar sin injerencias, Morocho ha respondido con un "no". "Ya me dijeron que estos eran unos papeles que a saber Bárcenas por qué los había hecho, que era una ideación de Bárcenas, que no tenían ninguna verosimilitud, que eran cosas de él pero no de la formación para la que trabajaba, y que la contabilidad que había era la que estaba reglada en el Tribunal de Cuentas", ha detallado.
"No sabían cómo quitarme de enmedio"
El inspector ha relatado que el juez le entregó una documentación para analizar y que a raíz de "los sucesivos informes, se generó toda una problemática derivada de la no conformidad" de los análisis que "supuso una falla en la evolución de la investigación". El investigador ha incidido en que "prácticamente todos" los informes sobre el caso "se retrasaron" en su curso al magistrado. "Nosotros hacíamos los informes, los pasaba por correo electrónico y estaban semanas parados", ha aseverado.
Asimismo, ha señalado que fue acusado de dar "titulares a la prensa" y que su jefe de sección decía que "era la bestia negra del Partido Popular" por los pasillos de la comisaría, generando un ambiente "incómodo". "No sabían cómo quitarme del medio que era el objetivo final", ha indicado Morocho, haciendo referencia a "la carga de trabajo" que recibía y a "la situación de hostilidad manifiesta".
Morocho ha indicado que Javier Iglesias, por entonces abogado del extesorero del PP Álvaro Lapuerta en 'Gürtel', presentó un escrito en el que pedía al juez instructor que apartara al investigador del procedimiento "aduciendo falta de parcialidad en la emisión" y que, además, le vinculó "a una formación política".
"Me dijeron que había que quitar de un informe el nombre del marido de Cospedal"
Asimismo, el inspector ha narrado que al introducir el nombre del empresario Ignacio López del Hierro, exmarido de la ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal, en uno de los anexos de los informes policiales sobre la contabilidad B del PP, uno de sus superiores le dijo que había cometido "un grave error" que era "mencionar" a López del Hierro en el documento. "Le digo que lo voy a revisar, a ver si he cometido un error y lo subsanamos, pero me dice que no, que hay que subsanarlo directamente, que hay que quitarlo", ha dicho al respecto.
Morocho ha relatado, asimismo, un episodio ocurrido cuando el exDAO Eugenio Pino le presentó al comisario jefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO) Enrique García Castaño, quien llegó a estar acusado en el juicio pero para quien finalmente se archivó la causa por motivos de salud. "Cuando Eugenio Pino le dice, 'este es Morocho', García Castaño me mira y dice: '¿Tú qué haces aquí? Si tendrías que estar muerto", ha declarado.