La familia de Quique, el menor desaparecido en el naufragio de Indonesia, pide mantener la búsqueda: "Es el único y lícito consuelo"

La familia de Quique, el menor desaparecido en el naufragio de Indonesia, pide mantener la búsqueda
La familia de Quique pide mantener la búsqueda. Europa Press
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El pasado martes los equipos de rescate de Indonesia consiguieron encontrar el cuerpo de Mateo, el niño de nueve años desaparecido tras el naufragio del pasado 26 de diciembre en Indonesia. Los efectivos ampliaron el operativo tres días más para buscar a Mateo y a Quique, cuyo cuerpo todavía no han recuperado.

Mateo, era hijo de Fernando Martín, el entrenador del Valencia CF Femenino B que también fue encontrado muerto. Su mujer, Andrea Ortuño, y madre de Quique, fruto de un matrimonio anterior, consiguió sobrevivir junto a una de sus hijas. La familia desconocía si el Gobierno de Indonesia ampliaría de nuevo el operativo tras haber encontrado a Mateo para poder recuperar a Quique.

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Los afectados han emitido un nuevo comunicado agradeciendo los esfuerzos de los agentes del Gobierno de Indonesia y del cuerpo diplomático español, a quienes pedían que siguiesen buscando a Quique. “Poder tener a todos nuestros allegados con nosotros es el único y lícito consuelo que podemos tener en una tragedia de estas características. Es nuestro firme propósito de que así sea”, recoge en unas declaraciones el medio ‘El Levante’.

Ante esta petición la Agencia Nacional de Búsqueda y Rescate ha decidido que amplía 24 horas más las labores de búsqueda. Esta operación, que ya fue prolongada durante tres días más al encontrar los restos del entrenador y de su hijastra Lia, de 12 años, ha sido ampliado una vez más con el objetivo de que la familia de los fallecidos pueda volver a España y velar los restos de las víctimas.

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Sobre la investigación de los hechos

El martes, las autoridades confirmaron que los cuerpos de Fernando Martín y Lia fueron incinerados en Bali. Las cenizas regresarán a España. Allí todavía permanece Andrea con el objetivo de poder encontrar al menor de 10 años y poder aportar cualquier ayuda que sea necesaria a los agentes para poder encontrar los restos de todos los familiares que no lograron sobrevivir al hundimiento del barco.

La investigación del suceso, según recoge ABC, afirma que el capitán de la nave, Lukman Hakin, en ningún momento del viaje tomó la dirección del barco siniestrado, lo que explicaría la acción temeraria que podría haber provocado el hundimiento. Al parecer fue el hijo del armador del baro, Waild de 24 de años, quien se encontraba al mando y debido a su inexperiencia tomase la decisión de atravesar de noche una zona tan peligrosa.