Dos menores detenidos por un falso aviso de bomba que obligó a desalojar un instituto de Santander

Fachada del instituto La Albericia. Consejería de Educación de Cantabria
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La Policía Nacional ha detenido a dos menores de edad como presuntos autores de un falso aviso de bomba en el Instituto de Educación Secundaria La Albericia, en Santander, que obligó al desalojo preventivo del centro educativo. Según ha informado este cuerpo policial en un comunicado, a los menores se les imputa un delito de desórdenes públicos.

Tras ser identificados, manifestaron su arrepentimiento y aseguraron que se trataba de una broma, aunque las autoridades recuerdan la gravedad de este tipo de actuaciones

Los hechos se produjeron el pasado 8 de enero, cuando los jóvenes realizaron una llamada telefónica al centro educativo advirtiendo de la supuesta colocación de un artefacto explosivo. La comunicación fue recibida por el conserje del instituto, quien alertó de inmediato a la dirección del centro.

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La llamada se produjo en torno a las 12:30 horas y en ella una persona, con acento extranjero, indicó que el edificio debía ser desalojado antes de las 13:30 horas

Ante la alerta, se activó el protocolo policial establecido para este tipo de incidentes. Varias unidades de la Policía Nacional se desplazaron hasta el instituto para proceder al desalojo del alumnado, el profesorado y el resto del personal. Se estableció un perímetro de seguridad, en cuya gestión colaboró la Policía Local de Santander, encargada del corte del tráfico en las inmediaciones del centro educativo.

Una vez garantizada la seguridad, las unidades especializadas de la Policía Nacional realizaron una inspección exhaustiva del interior y el exterior del instituto, que concluyó sin localizar ningún artefacto explosivo.

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La investigación posterior permitió identificar a los responsables, dos menores que, además de la llamada al IES La Albericia, habían efectuado otras tres llamadas falsas a distintos centros educativos

Finalmente, los menores quedaron bajo la custodia de sus respectivos progenitores y las diligencias fueron remitidas a la Fiscalía de Menores de Cantabria.