Cómo son y qué función tienen las cajas negras de los trenes que puede aclarar lo ocurrido en el accidente de Adamuz
La caja negra de los trenes es fundamental para determinar si el fallo fue humano, técnico o de la señalización externa
El audio del maquinista del tren Iryo con el centro de mando de Atocha: "Es un descarrilamiento. Estoy invadiendo la vía contigua"
La caja negra de un tren está diseñada para retener información del comportamiento del vehículo a lo largo de su ruta y su nombre técnico es Registrador Jurídico de Datos y también Unidad de Memoria de Eventos. Ante el caso de producirse un accidente como el ocurrido el pasado día en un tren Alvia de Adamuz, Córdoba, su misión es conservar la grabación de todos los datos que afectan al desplazamiento del convoy, teniendo que estar recogidos y definidos por reglamentos técnicos, aunque existen diferentes modelos en función del fabricante.
La caja negra de los trenes es muy similar a la que utilizan los aviones y en la que se recogen todas las incidencias que pueden afectar al aparato. Una de las principales diferencias es que las que llevan los aeroplanos están preparadas para resistir las presiones de las profundidades y llevan una baliza para que, en el caso de acabar sumergidas, los equipos de rescate puedan localizarlas.
Funciones de la caja negra de un tren
Aunque se trate de distintos transportes, en ambos casos, avión y tren, la clave es que la información ofrecida sirva para saber qué pasó en un accidente para así poder extraer lecciones y no repetir los errores cometidos.
La caja negra del tren está situada en la locomotora y conectada al suministro eléctrico y, en cuanto a su apariencia, no existe un modelo determinado de caja negra para los trenes, aunque suele ser de color naranja y se mantiene blindada con acero inoxidable o titanio y capas de aislamiento térmico.
En cuanto a la información y datos que recoge, esta se encarga de grabar las conversaciones que se mantienen entre la cabina y el centro de mando, medir la velocidad máxima y media y la alcanzada en cada punto exacto del recorrido, así como la registrada en un impacto y el uso de los frenos, así como el registro de frenazos bruscos.
El tren depende totalmente de las señales que recibe de la vía, por lo que la caja negra es fundamental para determinar si el fallo fue humano, técnico o de la señalización externa. Los trenes modernos tienen un solo sistema integrado que registra, prácticamente en tiempo real, todos los parámetros importantes.
Antecedentes de los accidentes
En el accidente de Angrois, en el que el descarrilamiento de un Alvia cerca de la estación de Santiago de Compostela causó 80 muertos y 144 heridos en 2013, la caja negra fue clave en la investigación. El dispositivo fue enviado directamente al juzgado que investigó los hechos para garantizar la cadena de custodia y que los datos se utilizaran con supervisión jurídica.
Aquel tren llevaba un dispositivo del modelo Telco, de fabricación alemana. Los datos recogidos por el dispositivo permitieron determinar que el convoy viajaba a más velocidad de la permitida.
La caja negra reveló que dos minutos antes del accidente, el maquinista recibió una llamada de trabajo. Al llegar a la zona de riesgo, en el que la velocidad era de 80 kilómetros por hora, consiguió activar los frenos y reducir la velocidad de 192 a 153 kilómetros por hora. Esta versión fue ratificada por testigos y técnicos ferroviarios. La sentencia condenó al maquinista a dos años y seis meses de prisión, al igual que al director de seguridad en la circulación de Adif.
Cajas negras obligatorias
A raíz de este accidente, el Ministerio de Transportes estipuló que la utilización de cajas negras debía ser obligatoria en todos los trenes que viajasen a más de 160 kilómetros por hora. Hace cinco años, la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria emitió una recomendación para que también se instalasen sistemas de vídeo, como complemento a la información que ya recogían las cajas negras. Al ser una sugerencia, las máquinas no están obligados a llevarlo. En un caso como el del descarrilamiento de Adamuz, en el que todas las hipótesis apuntan a un fallo en la vía, las imágenes habrían permitido comprobar la rotura del rail y cómo enfrentó ese tramo el convoy.