Crecida histórica del Duero por las lluvias: aumenta el nerviosismo mientras el agua inunda las casas, los garajes y las calles de Tudela
El alcalde pide tranquilidad y confía que a lo largo de la tarde la situación mejore
Garajes y bodegas inundados en Tudela de Duero, Valladolid, por la crecida del río
Todas las miradas están puestas en las crecidas de los ríos en Castilla y León. El Duero ha rodeado la localidad de Tudela, en Valladolid. El agua ha desbordado las previsiones y ha anegado casas y locales. Según informa Carla Infiesta, 9.000 habitantes de esta localidad aseguran que hacía años que no veían nada igual.
Muchas horas de incertidumbre, de nerviosismo, ante la crecida histórica del río y ahora mismo están muy pendientes de lo que suceda durante toda el día.
Se espera que el caudal vaya descendiendo
Aunque por la mañana el caudal del río ha alcanzado su punto máximo, a partir de ahora se espera que vaya descendiendo esos niveles del río. El agua cubre casi hasta arriba las farolas de un parque de la zona y ha negado calles cercanas imposibles de cruzar.
Son muchos los vecinos afectados. Anoche se desalojaron otras 14 viviendas ante la crecida del río. Aún así, el alcalde pide tranquilidad y confía que a lo largo de la tarde la situación mejore.
"Han tenido que hacer un agujero en la pared para que saliera el agua", lamenta Mari Carmen
La crecida del Duero alcanza su punto más álgido inundando las calles de Tudela de Duero. También el garaje de Luis, que ha conseguido salvar su inmueble: "Estamos poniendo unas bombas para achicar el agua que hay dentro de las cocheras". Mari Carmen se ha encontrado con un destrozo en su casa: "Los azulejos, como el estoque, se vienen abajo".
El agua aparece por cualquier parte. "Han tenido que hacer un agujero en la pared para que saliera el agua", lamenta la mujer. En esta localidad han tenido que desalojar 80 viviendas porque el Duero ha alcanzado los 1.500 m3 por segundo.
“Como siga lloviendo un poquitín más, estas casas fuera también está súper súper alto, muchos daños, pero bueno, ¿qué vamos a hacer? No podemos hacer nada", asegura un vecino con preocupación. Los propietarios de este edificio han tenido que dormir fuera de casa.
“Por filtraciones en el edificio hubo que desconectar toda la energía del edificio", explica óscar Rodríguez, alcalde de Tudela de Duero. Una crecida que no se veía desde hace 80 años.