Apagón

Un cúmulo de circunstancias, causa del fallo de tensión que provocó el gran apagón en España

Un cúmulo de circunstancias, causa del falló de tensión que provocó el gran apagón en España
Así se produjo el cúmulo de circunstancias que provocó el gran apagón en España. Informativos Telecinco
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Un cúmulo de circunstancias llevaron a un fallo de tensión en la red eléctrica que provocó el apagón del 28 de abril. Es una de las principales conclusiones del informe de los expertos europeos conocido esta semana. 

En él, además destacan cierta vulnerabilidad del sistema eléctrico español por la interconexión con el resto de la red europea (está en un 5%, cuando la recomendación está entre un 10 y un 15%) y por la lejanía entre los centros productores de energía eléctrica y los receptores.

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El sistema eléctrico fue incapaz de controlarlo

Madrid y País Vasco, son consumidores netos, mientras que Galicia, Extremadura y Andalucía, entre otras, son productores. En este sentido, el profesor de la Universidad de A Coruña y experto en planificación energética, Fernando de Llano, cree que sería bueno pensar en una mejora del sistema, de manera que pudiera haber subsistemas en las regiones que, a su vez, participaran en el circuito.

Por su parte, el ingeniero y experto en energía Jorge Morales pone el problema de tensión en el foco y destaca que ha fallado la normativa, que debió desarrollarse hace tiempo para que las plantas de renovable pudieran también participar en la estabilización de la red.

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Poco a poco lo van haciendo, pero entre tanto seguimos quemando más gas, porque son las centrales de ciclo combinado las más capaces para corregir estos problemas de tensión.

Ni el informe de los expertos, ni el de la Comisión Nacional del Mercado de la Competencia señala responsables. Red Eléctrica ha explicado que tenía programadas centrales de ciclo combinado para controlar de manera suficiente la tensión y las empresas que cumplieron con los protocolos.

Lo cierto es que se pagan 3.000 millones de euros anuales precisamente para que las centrales estén disponibles cuando sea necesario estabilizar el sistema, pero hasta la última reforma normativa, que es también la que permite ya a las plantas renovables participar con estabilizadores de tensión, no se preveían sanciones en el caso de incumplimiento.