La actriz Aris Gómez se querella contra el productor Ignacio Allende, conocido como Torbe, por injurias, calumnias y amenazas
La querella se interpondrá en el Juzgado de Primera Instancia número 99 de Madrid, retomando así la batalla judicial entre la actriz y el productor
La Policía vuelve a detener a Torbe por agresión sexual, coacciones y un delito de prostitución
Continúa la batalla judicial entre la actriz Aris Gómez y el productor de cine porno Ignacio Allende, conocido como Torbe. La intérprete ha decidido seguir adelante y tomar acciones legales después de que el intento de conciliación previo a la querella terminara sin acuerdo este miércoles, 25 de marzo, en un juzgado de Madrid.
Según ha explicado su abogado, Alfredo Arrién, el siguiente paso será la interposición de una querella por presuntos delitos de injurias, calumnias, amenazas y revelación de secretos después de que el productor difundiera una serie de publicaciones en las redes sociales.
Tal y como recoge la agencia Efe, la querella se interpondrá en el Juzgado de Primera Instancia número 99 de Madrid, donde la defensa de Gómez había solicitado que Allende rectificara públicamente las afirmaciones realizadas sobre ella y abonara una indemnización de 30.000 euros por los perjuicios causados.
Sin embargo, el productor no ha acudido a la vista. Según su versión, no se le habría avisado a tiempo sobre la citación, aunque, de acuerdo con la representación legal de la actriz, el propio juzgado comprobó que sí se había realizado conforme a los procedimientos establecidos. Su ausencia ha provocado que el intento de acuerdo extrajudicial quede sin efecto.
Tras este paso fallido, la vía penal será ahora el camino que seguirá la denunciante.
El origen del conflicto y la polémica
La disputa se remonta a una serie de vídeos publicados por Torbe en su canal de YouTube a lo largo de 2025. En ellos, el productor reaccionaba a una entrevista concedida por Gómez en la que ella relataba su experiencia personal relacionada con él.
En esas grabaciones, Allende no solo criticaba el testimonio de la actriz, sino que también revelaba su identidad completa y lanzaba acusaciones contra ella, llegando a asegurar que le había denunciado falsamente y que le había robado.
El primero de estos vídeos, difundido en enero de 2025, repasaba la relación profesional que ambos mantuvieron años atrás, cuando ella trabajó en producciones vinculadas a él. También hacía referencia a su papel como testigo protegido en el procedimiento judicial que llevó al productor a prisión provisional en 2016.
Desde el punto de vista de la defensa de Gómez, estas afirmaciones no sólo carecen de fundamento, sino que también suponen "una intromisión ilegítima en los derechos fundamentales al honor, la intimidad personal y la propia imagen".
La situación se agravó, según la denuncia, porque el productor continuó publicando contenidos similares meses después, incluyendo presuntamente imágenes de antiguos rodajes pornográficos en los que aparecía la actriz.
Esto habría ocurrido, siempre según la versión de la querellante, a pesar de que existía una resolución judicial previa que ordenaba la retirada de ese material.
Este punto será uno de los elementos centrales de la querella, ya que podría encajar en un presunto delito de revelación de secretos.
Las declaraciones de Aris Gómez
A la salida del juzgado, Aris Gómez ha explicado los motivos que la llevaron en su día a hablar públicamente. Según su relato, decidió contar su historia una vez finalizado el proceso penal contra el productor y cuando se sintió preparada para hacerlo.
Por aquel entonces, reveló que el productor de cine la obligó a ejercer la pornografía, a rodar escenas masivas con unos 50 hombres y la retuvo en un piso de Madrid durante varios meses.
Desde que decidió hacerlo público, ha asegurado haber sufrido "difamaciones y acoso a través de redes sociales", una situación que, ha afirmado, ha tenido consecuencias tanto en su salud mental como en su vida profesional.
"Ahora no tengo miedo ni a él ni a nadie. Ya me ha jodido bastante la vida, me ha perjudicado mi salud y me ha generado una secuela y unos síntomas que son de por vida y que los podré acreditar cuando llegue el momento", ha añadido.
Los antecedentes judiciales de Torbe
Cabe recordar que Allende ya fue condenado en octubre de 2023 a dos años de prisión tras reconocer delitos relacionados con pornografía infantil y revelación de secretos. Tras un acuerdo por reconocer los hechos, pudo beneficiarse de una rebaja en la pena que pedía inicialmente la Fiscalía, que solicitaba siete años y siete meses de cárcel para él.
La sentencia consideró probado que el productor había grabado material pornográfico con una menor de edad en 2012 y que conservó esas imágenes con la intención de difundirlas cuando la joven alcanzara la mayoría de edad. También dio por acreditado que en 2015 compartió contenido íntimo de otra menor sin su consentimiento.