El hermano de Antonio Anglés le puso pelo a Ábalos y Koldo a cambio de un trato: "No me olía bien"
Joaquín Martins, hermano pequño de Antonio Anglés, asegura hacer un trato con Koldo: 20.000 mascarillas por casi 10.000 euros y el injerto, en plena pandemia
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La supuesta relación entre el exministro José Luis Ábalos y su exasesor Koldo García con una clínica capilar gestionada por el hermano pequeño de Antonio Anglés añade un nuevo episodio al Caso Mascarillas. Según el propio implicado, que ahora se hace llamar Joaquín Martins, ambos habrían acudido a su centro en 2020, en plena emergencia sanitaria, para someterse a injertos capilares en condiciones de máxima discreción.
Mientras el mundo vivía en condiciones especiales por el COVID, Martins asegura que cerró su clínica durante varias horas exclusivamente para atender a Ábalos y Koldo, quienes habrían permanecido allí “encerrados” mientras se realizaban los tratamientos. La intervención, según su versión, se organizó en dos fines de semana consecutivos: primero Koldo y, una semana después, Ábalos.
En su relato para 'El Programa de Ana Rosa', el dueño de la clínica detalla que ambos acudieron con chófer, exigieron discreción absoluta y que los pagos al personal sanitario se realizaron en efectivo, un elemento que, de confirmarse, reforzaría la opacidad de la operación. “La puerta se cierra y es un espacio cerrado”, explica Martins, subrayando el carácter reservado de aquellas sesiones.
Intercambio de favores: injertos capilares y mascarillas
Más allá del tratamiento capilar, el testimonio introduce otro elemento controvertido: un supuesto acuerdo comercial paralelo. Según Martins, Koldo le propuso la compra de material sanitario durante la pandemia, concretamente mascarillas.
El empresario afirma que aceptó la operación y llegó a entregar casi 10.000 euros por un pedido de 20.000 mascarillas, pero que solo recibió la mitad. “El pedido completo nunca llegó”, sostiene, asegurando que esa situación le hizo sospechar. Según Martins, “esa intuición que tengo, que digo esto a mí no me huele bien. Al ver esto, lo denuncio para que se supiese de que esas personas habían estado en mi negocio”, fue lo que le llevó a ponerlo en conocimiento público, vinculando así el paso de ambos por su negocio con una operación que considera irregular.
Sin embargo, estas afirmaciones han sido rechazadas por el entorno del exministro. Fuentes cercanas califican el relato de “falso” y aseguran que se trata de una estrategia para promocionar las memorias del propio Martins, anunciando además posibles acciones legales.
