El actor Luis Lorenzo será juzgado en junio por el presunto maltrato a la tía de su exmujer, Arantxa Palomino

La fiscal solicita para Luis Lorenzo y Arantxa Palomino seis años de cárcel por el delito contra la integridad moral y el continuado de administración desleal
En marzo de 2025, la jueza dictó el auto de apertura de juicio por la presunta comisión por Luis Lorenzo de varios delitos
El actor Luis Lorenzo será juzgado a partir del 3 de junio en la Audiencia Provincial de Madrid por presunto maltrato a un familiar de su exmujer, a quien aisló en mayo de 2021 de forma "sistemática" después de que se trasladara de Asturias a Rivas Vaciamadrid y sometió a un "trato vejatorio" hasta que falleció, han informado a Europa Press fuentes jurídicas.
En marzo de 2025, la jueza dictó el auto de apertura de juicio por la presunta comisión por Luis Lorenzo de un delito contra la integridad moral y un delito continuado de administración desleal; o de un delito continuado de estafa agravada; un delito de detención ilegal o de coacciones; y un delito de maltrato habitual en el ámbito familiar.
Respecto a Palomino, se la procesó por la presunta comisión de los mismos delitos y además de un delito de falsedad documental; y por la posible comisión por la cuidadora del delito contra la integridad moral; o del de detención ilegal o coacciones y un delito de maltrato.
La fiscal solicita para Luis Lorenzo y Arantxa Palomino seis años de cárcel por el delito contra la integridad moral y el continuado de administración desleal. El 28 de junio de 2021 la mujer falleció en el domicilio de los acusados sin que haya podido determinarse la causa de su muerte.
La acusación particular, a través del abogado Jaime Sanz de Bremond, reclama para el actor diez años y seis meses de cárcel por el delito continuado de estafa agravada, el de detención ilegal o coacciones y el de maltrato habitual en el ámbito familiar. Además, pide once años de cárcel para Arantxa Palomino por los mismos delitos y por otro de falsedad en documento oficial.
Luis Lorenzo y Palomino serán defendidos en el juicio por el abogado Juan Gonzalo Ospina tras cambiar de letrado. Ospina ha llevado casos mediáticos como la acusación particular en el caso de Daniel Sancho en representación de la familia de la víctima Edwin Arrieta.
Efecto potenciador de los fármacos
En su escrito, el abogado de la familia señala que Luis Lorenzo y Arantxa Palomino engañaron a la tía de esta para que viniera con ellos de Grado, en donde vivía sola de forma autónoma e independiente, al domicilio de ellos en Rivas (Madrid), "con la intención de poder utilizar en su propio beneficio el dinero de su tía" y conseguir apropiarse de su patrimonio.
El letrado sostiene que Arantxa Palomino, con su tía ya en Rivas, consiguió por medio de llamadas telefónicas a médicos distintos a los asignados a Isabel por su residencia, en las que ofreció información que no se correspondía con la realidad, que en tres meses y medio le fueran prescritas a su tía 34 recetas oficiales y se emitieran 19 hojas de medicación.
De este modo, se obtuvieron fármacos que la propia Arantxa y Luis Lorenzo le fueron suministrando a la anciana, "impidiendo que ella retornara, como era su deseo, a su domicilio en Grado y la mantuvieron hasta su fallecimiento, contra su voluntad, en la casa de ellos en Rivas, alejada de su entorno, retirándole su bolso y teléfono móvil, aislándola, impidiéndole mantener contacto telefónico" con su familia.
Añade que durante los tres meses y medio en los que habitó con ellos la sometieron a "un trato absolutamente vejatorio, privándola de los cuidados y atenciones más básicos, teniendo especialmente en cuenta el estado de vulnerabilidad en el que la cantidad de medicación suministrada y consiguiente progresivo deterioro cognitivo la colocaba".
Así, relata que los acusados no facilitaron ni atendieron su adecuada higiene y aseo, hicieron que durante esos meses Isabel durmiera en la cama de uno de los menores, pese a no caber en la misma y le prohibieron el uso de los dos aseos de la vivienda, por "lo que se vio obligada a bajar al garaje del edificio para utilizar un pequeño cuarto de baño comunitario allí existente para su aseo y necesidades".
