Un año desde el gran apagón: aumenta la demanda de productos básicos para situaciones de emergencia

El apagón también ha tenido efectos en los hábitos de los ciudadanos, aumentando la compra de productos básicos para situaciones de emergencia
Los expertos ven improbable un nuevo apagón e insisten en que se podría haber evitado el de 2025
El gran apagón eléctrico ocurrido hace ahora un año ha dejado importantes lecciones tanto en el ámbito institucional como entre empresas y ciudadanos. La principal es la necesidad de estar preparados ante posibles fallos del sistema. Desde entonces, se ha incrementado la compra de generadores y equipos que permiten mantener cierta autonomía energética durante cortes de suministro.
Meses antes de aquel incidente, técnicos del sistema ya habían advertido de problemas de inestabilidad en la red eléctrica. Tras el colapso, que dejó sin suministro a la mayor parte del país, se han adoptado medidas para reducir el riesgo de nuevas caídas.

Menos renovables y más gas para estabilizar la red
Una de las principales decisiones ha sido limitar el peso de las energías renovables en determinados momentos, reforzando el sistema con fuentes convencionales como el gas. Este cambio busca garantizar una mayor estabilidad en la red eléctrica.
Según datos del sector, las plantas de gas han aumentado de forma significativa su aportación, con incrementos cercanos al 45% respecto a la situación previa al apagón. Este refuerzo ha contribuido a reducir el riesgo de nuevas interrupciones, pero también ha encarecido el sistema.
El coste de estas medidas ya se refleja en la factura eléctrica: los servicios de ajuste del sistema han supuesto un sobrecoste estimado de unos 1.800 millones de euros en lo que va de año, lo que se traduce en un encarecimiento aproximado del 13% para los consumidores.
Más concienciación en la calle
El apagón también ha tenido efectos en los hábitos de los ciudadanos. Ha aumentado la demanda de productos básicos para situaciones de emergencia, como radios a pilas, linternas o cocinas de gas, cuya venta se mantiene al alza desde entonces.
Además, los servicios de emergencia han mejorado sus protocolos de comunicación, uno de los aspectos que más dificultades generó durante la crisis.
