Julio Núñez, el ciclista arrollado en Lisboa: “Estoy contento de estar vivo”
Puedes ver el programa de hoy en Mediaset Infinity
El accidente ocurrió cuando terminaba una ruta de alrededor de 240 kilómetros y se encontraba a apenas un kilómetro y medio de su casa en Lisboa
Un ciclista de 40 años, que vive en Lisboa, todavía se recupera de las heridas sufridas tras ser arrollado por un conductor imprudente cuando regresaba a casa después de un entrenamiento de más de ocho horas. En 'La mirada mrítica' hemos podido hablar con él y, aunque las secuelas físicas son evidentes, él se queda con una idea clara: “podría haber sido mucho peor”.
“Voy recuperando poco a poco. Tengo dolores porque el golpe fue muy fuerte, pero estoy contento de estar vivo”, explica Julio todavía con visibles heridas en el rostro. El impacto le dejó la nariz rota, múltiples puntos en la boca y lesiones internas en la nariz y la cara. “Me ha pasado muy poco para lo que pudo ser”, reconoce.
El impacto le dejó la nariz rota, múltiples puntos en la boca y lesiones internas en la nariz y la cara
El accidente ocurrió cuando terminaba una ruta de alrededor de 240 kilómetros y se encontraba a apenas un kilómetro y medio de su casa en Lisboa. Según el relato, un coche que circulaba en dirección contraria invadió el carril por el que él avanzaba para incorporarse a una vía de servicio. “Yo circulaba por mi carril y un coche que venía de frente invadió mi trayectoria porque quería incorporarse justo a una vía de servicio”, relata.
Julio no recuerda el momento del impacto. El golpe le dejó inconsciente y con una importante laguna mental. “No recuerdo absolutamente nada. Tengo un periodo de amnesia de cinco o seis horas, incluso de varias horas antes y después del accidente”, explica. Aunque llegó a recuperar la consciencia tras el atropello, asegura que no estaba en plenas facultades. “Todo lo que sé es por los testigos y por lo que me han contado los policías”.
Hinchazón, hematomas y heridas marcan todavía el rostro de Julio, que asume la dureza del proceso de recuperación con serenidad. “Solo tengo la nariz rota y un golpe bastante fuerte en la cara”, comenta quitándole dramatismo a unas lesiones que pudieron acabar de manera trágica.
Por el momento, el atestado policial no está finalizado. Julio ya ha podido consultar parte de la documentación en dependencias policiales, donde acudió para ampliar su declaración, aunque todavía no dispone del informe completo.
