Tribunales

Caso ataúdes en Valladolid: uno de los procesados señala a su padre y denuncia que les acusan por venganza

Juicio en Valladolid por el conocido como caso ataúdes. Europa Press
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El primero de los veintitrés procesados que ha declarado en el juicio del conocido como caso ataúdes, Ignacio M.V., ha asegurado este miércoles que en el grupo funerario El Salvador mandaba su padre, ya fallecido, y ha sostenido que las acusaciones en este caso derivaron de la venganza de un empleado.

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El juicio se celebra en la Audiencia de Valladolid contra veintitrés personas acusadas de retirar féretros a los difuntos justo antes de su cremación, para llevarlos de nuevo al tanatorio y ponerlos otra vez a la venta, unos hechos supuestamente ocurridos entre 1995 y 2015.

"Estaba a las órdenes de mi padre"

"Yo sobre todo estaba a las órdenes de mi padre y cubría turnos, vacaciones o vendía sepulturas", ha explicado el acusado, quien ha dicho que su progenitor, que seguía mandando incluso ya jubilado, era una persona muy lista y sabía ver negocio donde nadie lo veía.

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El procesado ha achacado las acusaciones de reventa de féretros a la venganza y la inquina de un empleado ya fallecido, Justo M.G., quien fue juzgado por extorsión al enviar cartas con fotografías de cadáveres al jefe de la empresa funeraria exigiendo dinero a cambio de no hacerlas públicas ni tampoco otra documentación que poseía.

Acerca de su relación con Justo M.G., el acusado ha manifestado que le consideraba "un tío poco simpático", pero él era el hijo del jefe y a él no le iba a tratar mal.

Ha admitido que en su caso nunca tuvo conflictos con él hasta que su padre le dijo que se reuniera con él para ver que le ocurría porque le estaba amenazando - con el envío de cartas y fotos -.

El trabajador consideraba que el jefe de la empresa se había hecho rico con el grupo funerario y él seguía cobrando lo mismo, así como protestaba porque no habían metido a trabajar en la funeraria a dos de sus hijos y se lamentaba de que le iba a quedar poca jubilación, ha manifestado Ignacio M.V.

Ha revelado que Justo M.G., le dijo que no tenía nada contra los hijos del propietario de la funeraria, pero sí contra el padre, y le advirtió de que como no le querían pagar lo que demandaba, les iba fastidiar.

"Yo no sabía que eran esas fotos", ha dicho el acusado, en referencia a imágenes de cadáveres remitidas a su padre y que Justo M.G. sostuvo que realizó durante unos veinte años por el cambio y reventa de féretros en el grupo funerario, según explico en su comparecencia como investigado en instrucción, una declaración reproducida hoy en la vista oral.

Acusados de varios delitos

El procesado, que solo ha respondido a preguntas de su abogado, ha explicado que denunció la actitud del empleado por ser "mentira" lo que decía.

"Tu puedes haber hecho lo que te haya dado la gana - en función de lo mostrado en las fotos - pero ni mi padre ni yo te hemos mandado hacer nada y te voy a denunciar", ha expuesto el procesado que le dijo a Justo M.G..

Durante la sesión de este miércoles también se ha reproducido la declaración en instrucción del dueño del grupo funerario, Ignacio M.A., ya fallecido, quien negó entonces que se llevara a cabo el cambio de féretros para su reventa.

Otros dos acusados se han acogido a su derecho a no declarar y está previsto que la vista oral continúe el próximo lunes con la comparecencia de más procesados.

Los encausados se enfrentan a la petición de penas por delitos de constitución de organización criminal, pertenencia a organización criminal, apropiación indebida, estafa, contra el respeto a los difuntos, blanqueo de capitales y falsedad en documento mercantil.