Los biólogos, asombrados por el comportamientos de los animales durante el eclipse: “Han ocurrido muchas cosas que no esperábamos"
Las sitatungas mostraron conductas reproductivas, un pequeño chimpancé trepó a lo más alto y algunas aves quisieron acostarse
Todo sobre el eclipse solar del 12 de agosto de 2026 en España
El eclipse solar no solo ha sido un fenómeno natural, sino que ha también ha tenido un componente científico y social. Si este miércoles, millones e personas no pudieron evitar mirar como la luna ocultaba el sol, también los animales vivieron ese momento de forma singular. Así nos lo han contado científicos y biólogos de Valencia, Málaga, Cantabria o Navarra que dedicaron esos minutos especiales para comprobar sus estrategias y comportamientos ante este fenómeno astronómico.
Desconcierto y reacciones variadas
La llegada repentina de la oscuridad en pleno día desconcertó a miles de personas, pero también a los animales, que reaccionaron de forma muy distinta según la especie y el entorno. Aunque los expertos esperaban cambios de comportamiento, muchos de los efectos observados sorprendieron incluso a los cuidadores.
Fran Prieto, cuidador en Bioparc Valencia, explica que “han ocurrido muchas cosas que no esperábamos. Sabemos que los animales han reaccionado de diferentes maneras”. En este parque, los elefantes apenas mostraron alteración, mientras que los chimpancés se agruparon instintivamente en busca de seguridad. En las instalaciones de Fuengirola, algunas especies mostraron un comportamiento más alterado, incluso en el ámbito sexual.
En el Oceanogràfic de Valencia, donde se instalaron cámaras y grabadoras tres días antes del eclipse, se registraron reacciones muy marcadas. Carlos Barros, veterinario del centro, detalla que “las especies que nosotros vimos que tenían una mayor reacción, han sido los pignípedos, las focas y los leones marinos, y también los flamencos”. Los flamencos se reagruparon, las focas buscaron posibles vías de escape y los leones marinos adoptaron una actitud exploratoria hasta que regresó la luz. Barros subraya que “lo que se percatan los animales al final no es el fenómeno astrológico, sino también el cambio de intensidad lumínica e incluso también lo que es la temperatura”.
En el parque de Cabárceno, en Cantabria, la noche súbita activó comportamientos naturales asociados al final del día. Para Miguel Laldés, director del parque, fue “un momento de desconcierto, porque realmente están acostumbrados a que la noche dure más horas, que no dure tan poco tiempo”.
Una reacción similar se observó en Sendaviva, en Navarra, donde los lémures respondieron de inmediato. Durante la totalidad del eclipse se prepararon para dormir, convencidos de que el día había terminado.